Por Paola Flores

El secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero López, se encuentra en el centro de una controversia tras ser captado abordando una aeronave privada, un hecho que pone en tela de juicio los principios de austeridad que pregona la administración del gobernador, Salomón Jara Cruz. 

El funcionario, acompañado por la subsecretaria de Tequio e Inclusión para el Bienestar, Fernanda Schmidt Ruiz y otra funcionara fue visto utilizando un Cirrus SR22 con matrícula XB-MHV, propiedad de la empresa Envasadora Gugar, S.A. de C.V., según el Registro Aeronáutico Mexicano.

Ante los señalamientos, Romero López emitió un comunicado argumentando que el traslado fue motivado por la urgencia de atender asuntos prioritarios de gobernabilidad y seguridad en el Istmo de Tehuantepec y la Costa.

Aseguró que los costos operativos fueron cubiertos con sus recursos personales y que el acceso al avión se debió a una “relación personal de amistad” con el piloto, negando cualquier vínculo con los dueños de Gugar. 

El uso de activos de una empresa privada por parte de un encargado de la política interna del estado abre la puerta a sospechas, a pesar de que el funcionario califica cualquier afirmación en ese sentido como falsa.

El secretario reconoció que el uso de este transporte genera cuestionamientos frente a la austeridad, pero justificó su decisión como una necesidad para cumplir con su responsabilidad en un “tiempo limitado”. 

Romero también salió al paso de las críticas hacia las mujeres de su equipo presentes en las imágenes, denunciando que han sido víctimas de violencia digital y cosificación en el debate público.

Mientras el funcionario afirma que se conduce con transparencia y que «no tiene nada que ocultar», el episodio revela la falta de congruencia institucional.