Por Paola Flores
En un giro inesperado, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, presentó una segunda solicitud de licencia indefinida para separarse de su cargo. La solicitud ocurre apenas 33 horas después de haber asumido nuevamente sus funciones constitucionales.
La tarde del sábado 22 de agosto de 2026, ingresó formalmente ante la Mesa Directiva de la Diputación Permanente del H. Congreso del Estado de Sinaloa, presidida por el diputado Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, un oficio firmado por Rocha Moya. En la misiva, el mandatario estatal solicita acogerse al artículo 50 constitucional para obtener una «licencia temporal con carácter indefinido, por más de treinta días.»
Al justificar esta abrupta decisión de apartarse nuevamente de la gubernatura, Rocha Moya escribió una sola frase en redes sociales: «Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo.» Esta postura contrasta radicalmente con el mensaje que difundió en sus redes sociales apenas el viernes por la mañana, cuando aseguró que retomaba su cargo con la “frente limpia y en alto” tras una licencia previa de 112 días.
Pese a que el gobernador sinaloense argumentó que la Fiscalía General de la República (FGR) no había hallado elementos en su contra, la Secretaría de Gobernación (Segob) federal emitió un balde de agua fría al aclarar públicamente que la FGR mantiene abiertas las carpetas de investigación relacionadas con él y con las otras nueve personas señaladas por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos por narcotráfico y vínculos con el crimen organizado.
Las reacciones también vinieron de Estados Unidos. Derek Maltz, exdirector interino de la Administración para el Control de Drogas (DEA) acusó a Rocha Moya de ser un “político corrupto” que brinda “servicios sustanciales y críticos a los Cárteles del TERROR”. Asimismo, el exjefe de la DEA hizo una petición directa al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, instándolo a que detenga y deporte a Estados Unidos al gobernador de Sinaloa para que rinda cuentas ante el tribunal de Nueva York que lo requiere por presunto narcotráfico y colusión con “Los Chapitos”.




