Por Mario del Valle
de la nada surge un poema.
ni sufre ni llora su autor.
el sudor de su frente es por el clima.
y anti y pro es el poema.
a nadie le interesa si innova o si es viejo el tono
o si el romancero influyó o los viajes, las idas y venidas.
o simplemente si el humor con el que uno nace, de allí nacen los poemas. ¡sólo dios y su ciencia!
nicanor parra debe estar aderezando las palabras,
las riega para que les nazcan legumbres en sus sombreros negros
y crezcan libres, por eso también les echa un poco
de “vulgar y corriente cariño”.
todos los presidentes del mundo ¿son unos truhanes, don nica?
¿ya estamos en invierno?
si sufro no es por amor no es por poesía:
aunque en mi perversa mente surjan de pronto unas seductoras
vampiras cada vez que muerdo un pan… dulce.
no estoy tan ciego gracias a la dispersión general que me ataca.
no tengo vanidad: se lo debo al Cristo de Elqui.
y si disputo a solas es por razones que a nadie voy a contarle
de otra forma ¿qué mundo dejaré al mundo?
don nica, reciba un saludo y salud con todas las aves de corral
y pasajeras que puedan volar.
me reí desaforadamente el día que usted atinadamente
ahorcó a todos los presidentes de chile.
¿y los de méxico? ¡viva chile! ¡viva méxico!
Texto retomando de la Revista de la Universidad.


