Por Ismael García M./Zona Roja

Qué bueno que la sociedad civil salga a las calles. Qué malo que lo haga disfrazado por partidos políticos y con intereses electorales.

Qué bueno que haya denuncias en contra de las autoridades y exigencias hacia quienes nos gobiernan. Qué malo cuando se hace desde un color partidista, porque pierde toda esencia social.

No, no estamos en contra de las manifestaciones, nacional y estatal de ayer domingo. Insistimos, qué importante que salga la gente a las calles, de manera pacífica, para plantear una exigencia.

Tampoco estamos a favor o en defensa de Andrés Manuel López Obrador, pero curiosamente la voz que se escuchó este domingo fue contra el morenismo y contra el fundador de este movimiento… en medio de una intensa contienda electoral a la puerta.

Políticos de la oposición a Morena, empresarios, dirigentes partidistas tricolores, amarillos y azules participaron en la jornada de ayer, para tratar de convencer a los mexicanos que la llamada “Cuarta Transformación” es una falacia.

“POR LA DEMOCRACIA”

En al menos 100 ciudades del país se llevó a cabo la autodenominado “Marcha por nuestra democracia”, en la que la voz central, más que demandar democracia, fue reprochar el gobierno de López Obrador.

En la Ciudad de México se congregaron miles de personas; de acuerdo con la autoridad de la capital del país, el zócalo se llenó con al menos 90 mil personas.

Pero de acuerdo con los organizadores de esta movilización, se reunieron entre 500 mil y 800 mil personas.

Extremos de los números pero lo que sí es real es que hubo una importante presencia de gente y que se vio un zócalo y calles aledañas atestadas.

Pero también es real es que la movilización fue convocada, bajo el cobijo de supuestas “organizaciones civiles” o la “sociedad civil”, por partidos políticos como el PAN, el PRD y el PRI.

Claro ejemplo, la presencia de Marko Cortés, presidente nacional de Acción Nacional, y de Jesús Zambrano, líder del Partido de la Revolución Democrática en el país, así como Enrique de la Madrid Cordero, del PRI.

Además, Claudio X. González y algunos comunicadores acérrimos críticos del gobierno federal actual. El discurso principal, a cargo de Lorenzo Córdova, ex presidente del Instituto Nacional Electoral, que versó en lo mismo:

Exigencia de democracia, freno a la desaparición de instituciones públicas, críticas y más críticas a López Obrador.

Xóchitl Gálvez, candidata presidencial del frente opositor, no acudió, pero no dejó pasar la oportunidad:

“Mientras México tenga ciudadanas y ciudadanos que salgan a manifestarse para defender su democracia, no habrá tentación autoritaria que pueda mandar al diablo nuestras instituciones”, en un videomensaje grabado.

Del lado contrario, Morena y sus aliados criticaron acremente la movilización y consideraron que se trató de un acarreo de personas.

A su vez, el Presidente Andrés Manuel, desde Puebla, emitió sus tradicionales descalificaciones:

“Todos los que fueron hoy, intelectuales o pseudo intelectuales, alcahuetes, se quedaron callados con los fraudes de 2006 y 2012…“Sí, es la democracia de ellos, la de los oligarcas, de los ricos, de los corruptos y nosotros lo que queremos es la democracia del pueblo. No queremos poder sin pueblo”. 

En el caso de Oaxaca, sucedió como ha ocurrido en ocasiones anteriores; participaron pocos, la mayoría gente de clase social media y muchos políticos oaxaqueños, del PAN, PRI y pocos del PRD.

Salida del parque “El Lllano”, marcha pacífica, de no más de mil personas, hacia el zócalo, mitin y listo. Al término, la mayoría buscó y abordó su vehículo y otros más abarrotaron los restaurantes del Centro Histórico.

LAS OTRAS MOVILIZACIONES

¿Cuántas veces ha marchado Andrés Manuel López Obrador y criticaba a gobierno en turno? Incontables ocasiones. Pero todas han sido con fines electorales, y también para defender lo que ha considerado su triunfo en las urnas.

¿Qué no hasta desafió a las instituciones y formó un “gobierno ciudadano” tras perder una elección presidencial?

Su época de movilizaciones está marcada por el “Éxodo por la democracia”, que inició el 25 de noviembre de 1991 en Tabasco y terminó el 11 de enero de 1992 en la Ciudad de México.

Su exigencia: reclamo de triunfos en municipios tabasqueños; su mayor logro de ese entonces, ser designado presidente nacional del PRD; por cierto, su carrera política la inició en el PRI y como trabajador de gobierno.

Jefe de Gobierno en la Ciudad de México y candidato presidencial dos veces, no dejó de llamar a la movilización, a criticar a los gobiernos panistas y priistas y a defenestrar a las instituciones públicas, que, también hay que decir, en muchas ocasiones se pretendieron utilizar en su contra, como el intento de desafuero, ya con Vicente Fox como presidente.

Por cierto, en ese episodio, siendo Jefe de Gobierno convocó a una resistencia civil y concentración masiva en el zócalo, para defender su cargo y contra los señalamientos judiciales.

Después de perder en 2006 las elecciones presidenciales ante Felipe Calderón, Obrador instaló por tres meses un campamento en el Paseo de la Reforma capitalino, y tras ello fue declarado por sus seguidores “presidente legítimo”, con un gabinete propio, sin ejercer funciones, por supuesto.

En el 2012 perdió ante Enrique Peña Nieto y de nueva cuenta acusó fraude y antidemocracia, además de encabezar actos de rebeldía “ciudadana”; tras ello se dedicó a correr el país para postularse en 2018 nuevamente como candidato presidencial, tras fundar Morena.

Es larga la historia de manifestaciones que ha encabezado el hoy Presidente de la República, prácticas abrevadas del Partido de la Revolución Democrática, hoy transformado en Morena, partido que ahora se está llenando de priistas, en pago de favores político-electorales.

¿Y LA SOCIEDAD?

No se trata de defender a uno y criticar a otros. Se trata de contribuir para esclarecer la realidad.

Y la realidad es que todos, panistas, priistas, perredistas, morenistas y demás, se han aprovechado de la llamada “sociedad civil” para sacar raja electoral.

Todos, todos, han utilizado a los ciudadanos para sus fines proselitistas y pronto veremos una movilización masiva de Morena para contrarrestar la marcha de este domingo.

Y así seguirán los días y las semanas y los años: los partidos políticos aprovechándose de la auténtica sociedad mexicana; los políticos y funcionarios, buscando acomodarse en el siguiente puesto, así sea traicionando sus “principios”.

Y la auténtica sociedad seguirá fregada. Porque, por ejemplo, ¿cuándo hacen una movilización masiva, en todas las ciudades del país, para exigir seguridad y un freno al crimen organizado que día con día se extiende?

¿Cuándo habrá una megaprotesta para demandar auténtico bienestar social para más de 30 millones de mexicanos en pobreza y pobreza extrema?

¿Y cuándo emprenderemos una jornada nacional multitudinaria para promover la paz, la unidad familiar, los valores, la familia? ¿Alguien se acordó que la nación padece de una grave crisis por la sequía? 

Al final sólo profundizó la división de los mexicanos entre dos proyectos de nación; al final de la movilización de ayer sólo quedaron más odios; sólo quedaron remarcadas las ambiciones políticas y electorales.

Y al final la auténtica sociedad, la que trabaja todos los días, la que sufre para ganar el pan, la que padece las graves afectaciones por falta de servicios básicos, seguirá padeciendo otro de los grandes males del país: los políticos.

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