Por Pablo Espinosa

Celebramos los 50 años de una entidad musical que revolucionó la historia de la música: Kronos Quartet, referente en las salas de conciertos, arenas, auditorios universitarios y objeto de culto de melómanos interesados en lo sorprendente, lo fino, lo genial.

El formato cuarteto de cuerdas, integrado por dos violines, viola y violonchelo, es el prototipo de la exquisitez en música de concierto, donde el repertorio de los periodos clásico y romántico priman sobre lo contemporáneo, y en eso consiste el vuelco que opera el Kronos Quartet: en lugar de los cuartetos de Beethoven y de Haydn (autores por antonomasia en ese género), estos músicos innovadores han introducido a ese que era territorio antes reservado a públicos minoritarios, a una multitud impresionante de autores del presente cuyos estilos se disparan y escapan a todo intento de definición.

El listado de los nombres de los compositores que han escrito obras para el Kronos Quartet y el número de grabaciones realizadas en 50 años es impresionante.

El grupo fue fundado en 1973 por el violinista David Harrington en Seattle, Washington. Su primera presentación ocurrió en noviembre de ese año. Las celebraciones por el aniversario 50 comenzaron hace meses, en justeza de la cronografía, pues la efeméride ocurrió en 2023, pero el programa conmemorativo no solamente es largo, sino que comprende una serie de acciones que, acorde con la naturaleza del grupo, escapan de lo convencional.

Desde 1978 se asentaron en San Francisco, California. La formación histórica del Kronos Quartet está integrado por David Harrington y John Sherba en los violines, Hank Dutt en la viola y Joan Jeanrenaud en el violonchelo. Ella dejó el grupo en 1999, y desde entonces esa posición ha sido ocupada por distintos violonchelistas.

En ocasión de haber llegado al medio siglo, los fundadores John Sherba y Hand Dutt han tomado la decisión de jubilarse en el ambiente festivo de las celebraciones por el cumpleaños 50 del conjunto.

Los fundadores del Kronos fueron David Harrington y Jim Shallemberger en violines, Tim Killian en viola y Walter Gray en violonchelo. El periodo fundamental del conjunto ocurrió con la formación Harrington-Sherba-Dutt y Jeanrenaud. A ella le sucedieron Jennifer Culp y después Jeffrey Ziegler y Sunny Yang. En la actualidad ocupa ese puesto Paul Wiancko.

Con su vasta discografía, el Kronos Quartet ha hecho pedazos denominaciones manidas como crossoverindiethird world musicfolk music para hermanar con Occidente las culturas de Oriente, Asia, África, los rincones antes ignorados.

Una buena manera de presentar al Kronos Quartet es una sesión de escucha compartida con algunas de sus grabaciones que los representan a cabalidad.

Propongo entonces pongan a sonar el track 14 del disco titulado Music by Sculthorpe, Sallinen, Glass, Nancarrow, Hendrix: la pieza emblemática Purple Haze, del guitarrista zurdo, con los instrumentos solemnes de las salas de concierto: dos violines, viola y violonchelo. Espectacular: la guitarra eléctrica y electrizante de Jimi Hendrix suena convertida en cuatro instrumentos acústicos, estremecidos. Esa pieza también figura en el álbum titulado Released 1985-1995 / Unreleased, antología que también es una manera de dar a conocer al Kronos Quartet.

En ese álbum vienen otros ejemplos que pintan, cada uno de ellos, de cuerpo entero la música del Kronos, entre ellos uno que muestra un elemento fundamental en la naturaleza de este grupo: su efervescente sentido del humor.

Es el caso de la pieza titulada Elvis Everywhere, del compositor estadunidense contemporáneo Michael Daugherty, quien ha llevado la cultura pop, el cómic, entre otros elementos populares, a las salas de conciertos. En este caso, rinde homenaje a Elvis Presley con una composición donde prácticamente vemos contonearse en escena al mismísimo Elvis Pelvis y escuchamos su voz estilizada por tres cantantes que se turnan: John Taylor, Larry Caballero y Patty Maning. De risa loca.

También es característica del Kronos Quartet el cultivo de la belleza, lo delicado, lo sublime. Como su versión de Fratres, de Arvo Pärt, composición de profunda índole espiritual concebida en principio para violín y piano, pero existen ya, por lo menos, 18 versiones, con las dotaciones instrumentales más exóticas: para cuerdas; para octeto de alientos y percusión; para ensamble de trombones y timbales; para ocho o 12 chelistas; para cuarteto de saxofones, entre otras.

La versión del Kronos Quartet nos transporta a lugares que no existen salvo en el éter, el cosmos y dentro de nosotros. Es impresionante observar, porque esta obra tiene poderes sinestésicos, cómo la obra que conocemos en la versión original y en las ya innumerables grabaciones que se han hecho de ella, se transforma en un árbol que crece frente a nuestros ojos, robusto, frondoso, poderosísimo y sus ramas se mueven imperceptiblemente movidos por un suspiro: el silencio.

Otro notable ejemplo en el disco Released es la divertidísima pieza titulada Dinner Music for a Pack of Hungry Cannibals (Música de cena para un grupo de caníbales hambrientos),del compositor, pianista, ingeniero de sonido e inventor estadunidense Raymond Scott (1908-1994), quien en vida hizo cantidades enormes de música para una banda que bautizó como Quintette, aunque en realidad estaba integrada por seis miembros, pero él bromeó una vez a un periodista: le dijo que no le ponía sexteto por las implicaciones eróticas de esa palabra y podría distraer el público de la música.

Otra manera de presentar al Kronos Quartet en toda su potencia es poner a sonar la pieza Misirlou Twist, que es emblema de la música surf, de la autoría de Dick Dale, muy popular por sí misma y más aún cuando Quentin Tarantino la utilizó en su película Pulp Fiction. Puro placer a velocidades de olas marinas gigantescas.

Un ejemplo del sentido de la elegancia, exquisitez y buen gusto musical del Kronos Quartet es su disco dedicado a Astor Piazzolla: Five Tango Sensations.

Otro más: el disco dedicado a Bill Evans, que culmina con la que aprecio como la más hermosa composición de ese pianista sublime: Peace Piece.

En territorio semejante está el disco Kronos Quartet Plays Music of Thelonious Monk, cuya escucha recomiendo completita, y en particular el track 5: ‘Round Midnight.

Un ejemplo de la música más impresionante, que nos cimbra enteros y nos eleva lo tenemos en el disco Night Prayers, cuyo corte inicial inunda el espacio con las vibraciones del canto gutural de los Throat Singers of Tuva y su generación de armónicos (sonidos que nacen de la conjunción de otros sonidos). El efecto en el escucha es un llamado al origen, un efecto tribal, la conciencia de lo que somos en el planeta.

Mención aparte el que me parece uno de los mejores discos del Kronos Quartet: Different Trains / Electric Counterpoint, que conjunta dos obras maestras de Steve Reich, cuyo paralelismo, sincronicidad, efecto ritual y magia, nos ubican en el eje de un fenómeno de la física cuántica.

Different Trains es una composición fascinante para cuarteto de cuerda y cinta magnetofónica que contiene voces grabadas que cuando suenan, de cada palabra nace una melodía que se asigna a uno de los cuatro instrumentos. A ese procedimiento Steve Reich lo denominó speech melody.

Electric Counterpoint tiene dos versiones del autor, Steve Reich, la primera es la que grabaron los integrantes del Kronos Quartet y el genial guitarrista Pat Metheny, quien pregrabó el sonido de muchas guitarras eléctricas que en la cinta se mezclan para sonar juntas, y en vivo añadió un sonido décimo tercero. La escucha de este disco garantiza estados de conciencia placenteros.

El disco más reciente del Kronos Quartet tiene apenas una semana de nacido y ya es la sensación entre melómanos. Se titula Outer Spaceways Incorporated: Kronos Quartet & Friends Meet Sun Ra y es muchas cosas además de gran homenaje a ese músico mítico y genial que tomó el nombre de Sun Ra (1914-1993) debido a su afición por los viajes espaciales, la ciencia ficción, la cultura del Egipto de la antigüedad y la filosofía cabalística. Con su teclado eléctrico, comandó su fabulosa Sun Ra Arkestra.

El nuevo disco del Kronos Quartet hace honor a la magia de Sun Ra y reúne una legión de celebridades: músicos disímbolos/complementarios, de pensamiento abierto y en contacto con el público de hoy en día. Sus filiaciones musicales se conjuntan en este álbum donde no hay definición posible porque no es necesario definir estas sensaciones tan plenas de buen humor, placidez, experimentación, hallazgo y genialidad, cualidades todas ellas que definen, eso sí, a la personalidad multifacética de una de las agrupaciones definitivas del futuro de la música: el Kronos Quartet.

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