Por Paola Flores
Durante seis años (2018-2024), 225 personas defensoras fueron asesinadas en México, siendo el Sur-Sureste la región más peligrosa para la defensa comunitaria, según revela el monitoreo Todos sus nombres, todas sus luchas, sobre Agresiones Graves a Personas Defensoras, presentado por Servicios para una Educación Alternativa A.C (EDUCA).
En el tiempo señalado, Oaxaca registró 58 personas defensoras asesinadas. Le siguen Guerrero con 39 y Chiapas con 17 personas defensoras asesinadas. Estos 114 asesinatos en el Sur-Sureste representan el 51 por ciento de todos los casos en México.
La lista completa se puede consultar en el sitio alasyraices.org, lanzado este 30 de octubre para honrar la memoria de todas las personas que ofrendaron su vida en la lucha por la defensa de los derechos humanos.
Miguel Ángel Vásquez de la Rosa, fundador de Educa explicó que este trabajo también busca llamar la atención del Estado y la ciudadanía, sobre la grave crisis de seguridad a la que se enfrentan los defensores y defensoras.
En 2 de 3 casos, los poderes fácticos y las autoridades locales han sido señaladas como presuntos responsables de estos asesinatos. Y en 42 de los 225 casos de personas defensoras asesinadas, organizaciones de ls sociedad civil señalan al Estado mexicano como responsable de haber cometido una ejecución extrajudicial.
Las luchas más peligrosas corresponden a la defensa del territorio y los derechos civiles. 94 personas asesinadas defendieron el derecho a la tierra y territorio y a un medio ambiente sano. Otras 85 personas asesinadas defendieron derechos civiles y políticos, entre ellos el derecho a la libertad de asociación. Estas luchas representan el 80 por ciento de los asesinatos de personas defensoras.
El estudio también arroja que la desaparición forzada sigue siendo un mecanismo para inhibir la defensa de derechos. De 252 atentados contra la vida que se registraron en el país , 51 corresponden a personas defensoras que fueron víctimas de desaparición forzada.
Actualmente, 23 personas defensoras permanecen en condición de desaparecidas, 24 fueron asesinadas y 4 más aparecieron con vida. Esto representa solamente el 8% del total de 51 casos. De las 23 personas defensoras en condición de desaparecidas, 4 son mujeres y 19 hombres. Destaca Oaxaca con 3 hombres y 3 mujeres defensoras desaparecidas.
Personas defensoras desaparecidas en Oaxaca
- 26.03.2021. Claudia Uruchurtu Cruz, desaparecida el 26 de marzo del 2021 en Nochixtlán, Oaxaca. Uruchurtu había denunciado supuestos actos de extorsión y abuso de poder por parte de las autoridades municipales de Nochixtlán. Según declaraciones de la Fiscalía de Oaxaca y del presidente AMLO, fue asesinada. Esto sin tener ninguna evidencia física. Claudia Uruchurtu sigue en calidad de desaparecida.
- 23.10.2021. Marcos Quiroz Riaño, defensor del bosque desaparecido de Guerrero Grande, San Sebastián Atatlahuca, Oaxaca. Desaparecido.
- 23.10.2021. Miguel Bautista Avendaño, defensor del bosque desaparecido de Guerrero Grande, San Sebastián Atatlahuca, Oaxaca. Desaparecido.
- 23.10.2021. Donato Bautista Avendaño, defensor del bosque desaparecido de Guerrero Grande, San Sebastián Atatlahuca, Oaxaca. Desaparecido.
- 27.10.2021. Irma Galindo, defensora del bosque de San Sebastián Atatlahuca, Oaxaca. Desaparecida en la Ciudad de México, tras intentar contactar al Mecanismo de Protección Integral de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
- 04.10.2024. Sandra Estefana Domínguez Martínez, abogada mixe, denunció la circulación de mensajes misóginos por parte de políticos locales en 2020 y apoyó a otras mujeres en la denuncia de la violencia de género, fue vista por última vez en la comunidad de María Lombardo de Caso, en el municipio de San Juan Cotzocón, Oaxaca.
Educa informó que estos datos reflejan una estrategia fallida de seguridad a nivel nacional y una cultura de impunidad, pues el acceso a la justicia se convirtió en la excepción y no en la regla.
Miguel Ángel explicó que esta información es apenas la punta del iceberg de las agresiones a personas defensoras: “Es sólo una parte de la violencia que alcanza a ser visible, pero bajo este témpano se encuentra un entramado de relaciones de poder y dominación, violencia cultural y estructural, racismo y discriminación, pobreza y exclusión, en suma, un complejo mapa de la violencia que azota al país”, lamentó.
Y denunció que existen zonas silenciadas en el país, donde no se denuncia y los casos permanecen en el olvido.





