Por Ismael García M./Zona Roja

No es un secreto que “hasta en las mejores familias” hay conflictos entre la parentela. Por muchas razones: envidias, la disputa de propiedades o la herencia, incluso por la paternidad.

Por eso no extraña que en la política, y principalmente en los procesos electorales, las diferencias internas estén a la orden del día.

Por supuesto, desde hace mucho que prácticamente no existe la convicción partidista y la mayoría de los aspirantes opta por cualquier oferta política, que convenga a sus intereses… así sea traicionado al movimiento que les dio vida.

Y en la historia reciente nada más hay que ver lo acomodaticio que son los partidos pequeños, como Movimiento Ciudadano, del Trabajo, Verde Ecologista, Nueva Alianza, entre otros, que sólo se mueven de acuerdo con sus intereses financieros. Nada más.

En la actual contienda electoral, en Oaxaca hay sobrados ejemplos que rayan en la desvergüenza, que tienen el sello de patrimonio familiar y cuyas alianzas que les dieron vida se separan de nuevo, todo por no lograr complacencias personales.

¿QUÉ ES EL PT?

El Partido del Trabajo no es nada; nunca ha sido nada más que patrimonio de unos cuantos y usufructo de un reducido grupo que va por fines económicos más que políticos o de verdaderas causas ciudadanas.

Ha participado electoralmente con quien le ha convenido y en los últimos años, tanto a nivel nacional como estatal, con Morena y el PVEM, por acuerdo del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

En esta entidad, son épicas las batallas por las prerrogativas y los favores gubernamentales; el PT pasa por una de ellas. Lenin López Nelio disputó, infructuosamente, la dirigencia a Benjamín Robles Montoya.

Este último, michoacano de origen, ex priista y traído a Oaxaca por Gabino Cué, se ha entronizado y adueñado de todo, para sí y para su familia.

Ha sido funcionario estatal, diputado local, diputado federal, senador y ahora quiere ser de nuevo diputado federal.

Pero no sólo eso, también su esposa es actualmente legisladora federal, cargos últimos que ambos lograron gracias al empuje de Morena y de la Cuarta Transformación que impulsa Obrador.

Pero se le olvido a Robles Montoya quién lo encumbró y ahora da patadas en el pesebre, todo por no haber sido favorecido como candidato de Morena en conjunto con el PT.

“La militancia de la 4T del Istmo de Tehuantepec aseguró que por la traición de Salomón Jara al pueblo y a Morena, votarán contundentemente cinco de cinco por el Partido del Trabajo (PT), por Claudia Sheinbaum, Benjamín Robles ‘El Bueno´ y por todas las candidatas y candidatos de este instituto político”, se ufanó en un comunicado del fin de semana.

Los ataques de Robles arrecian y ahora hasta en sus boletines de prensa, falto de memoria que por el obradorismo, hoy es legislador federal junto con su esposa, y con ello se ha beneficiado toda su parentela, desde hace muchos años. 

¿QUÉ ES EL PVEM?

Otro ejemplo es el Partido Verde Ecologista, igual de acomodaticio y que tiene en la capital de Oaxaca un sonado caso de perversidad política y de ambiciones.

Tampoco el Verde Ecologista representa votos importantes y mucho menos militancia; de no haber sido rescatado por Morena, estaría en el ostracismo y en vías de extinción.

Y las elecciones de Oaxaca de Juárez, justamente esa perversidad se ha reflejado también en los hermanos Jara Cruz.

Amador apoya abiertamente a Francisco Martínez Neri, quien ha padecido el menosprecio gubernamental desde hace tres años y quien estuvo a punto de perder la elección interna como candidato.

Aquí en este mismo espacio les hemos reseñado cómo desde hace un año hubo intenso movimiento de varios morenistas, entre ellos Luis Alfonso Silva y Liz Arroyo, para evitar que el actual edil fuera por la reelección.

Y una vez que Neri fue designado, surgieron de nuevo más ataques, encabezados de nuevo por Noé Jara, quien logró imponer a Raymundo Chagoya —un imberbe político, notario, perfectamente desconocido, acusado de deudor alimentario— como candidato del PVEM a la presidencia municipal.

A no ser que la intención sea, con esa decisión, ayudar al priista Martín Vásquez Villanueva afectando a Neri, no hay otra explicación de esa jugada política porque solo, el Verde no logrará nada.

En la ahora oposición también hay distintos casos y también el más claro ejemplo es el PRD, que optó por ir solo a la contienda municipal en la capital, pese a no tener militantes ni fuerza política; apoya a Jaime Larrazábal Bretón, identificado con el equipo de José Murat.

No hay, por supuesto, trabajo en la dirigencia perredista para movilizar a las bases electorales. Quizá hubiera tenido mejores dividendos si desde el inicio se hubiera unido al PAN-PRI para respaldar a Vásquez Villanueva.

También en el PRI se cuecen habas: tres regidores de Oaxaca de Juárez, identificados principalmente con el grupo de Javier Villacaña, decidieron ir por su cuenta, tras el berrinche del ex presidente del partido tricolor.

Jocabed Betanzos por el PT; Juan Rafael Rosas por MUJER y Pablo Puga por Movimiento Ciudadano; de los tres ni siquiera se hace uno aunque confían en la labor de zapa de Villacaña. 

TRAICIONEROS

Sí, los pleitos se dan hasta en las mejores familias, pero en política realmente ya son marranadas.

Las ambiciones les han nublado la vista y no se han dado cuenta que, en el caso de los partidos oficiales, como Morena, PT y PVEM, a los únicos que perjudican son a su candidata Claudia Sheinbaum, quien por cierto día con día suma más detractores.

En el mismo efecto en la llamada oposición, pues en lugar de ayudar en grupo a Xóchitl Gálvez, quien tiene amplias posibilidades de ganar la Presidencia, se dedican a torpedearse entre ellos.

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