Por Paola Flores 

Los habitantes de Asunción Nochixtlán, en la Mixteca oaxaqueña, rechazan la construcción del Centro Integral de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU) en San Pedro Totolápam. No quieren recibir la basura de Oaxaca de Juárez y municipios conurbados.

Consideran que el proyecto promovido por el gobierno del estado, por las autoridades municipales y agrarias, cuya operación se plantea por 30 años en el paraje La Cantera, representa riesgos que amenazan su vida comunitaria. 

Señalan que no hay un estudio de impacto ambiental ni de los daños a la salud para su municipio. Además sostienen que el proyecto “tiene como objetivo lucrar con la basura y su reciclaje”:

En octubre de 2023, el gobernador Salomón Jara informó que la construcción del CIRRSU en el municipio de San Pedro Totolápam ya había iniciado, con una inversión superior a los 600 millones de pesos. 

En ese momento detalló, escuetamente, que el proyecto abarca 30 hectáreas y consiste en la instalación de tres plantas principales: una de separación, otra de biofertilizantes y una celda de disposición final, las cuales “generarán beneficios sociales, económicos y ambientales en pocos meses”.

El pueblo mixteco han interpretado esto y entienden que un porcentaje importante de los desechos no son viables para reciclar ni para usar como combustible para los hornos de cemento de la empresa CEMEX, filial de ProAmbiente, empresa que administrará el CIRRSU. 

La empresa ProAmbiente también administra la planta tratadora en la alcaldía Azcapotzalco en la Ciudad de México.

El CIRRSU ha sido promocionado por el gobierno estatal como una réplica de la planta tratadora que está instalada en la alcaldía Azcapotzalco en la Ciudad de México y cuenta con un sitio web en el que se enlistan las ventajas de contar con este tipo de instalaciones. La administración morenista anunció además que ya es una realidad. 

Imagen del sitio web en el que se anuncia el CIRRSU como una realidad.

Pero eso no es suficiente para los habitantes de Nochixtlán pues sostienen que esta no es una solución para un problema local, sino para la zona de mayor densidad poblacional en el estado, sin que las empresas que también son parte del problema aporten nada.

Al pueblo de Nochixtlán también le preocupa la inseguridad que puede provocar la entrada de sindicatos y organizaciones ajenas a la comunidad.

La operación del CIRRSU implica el traslado de basura por medio de vehículos de carga a través de más de ochenta kilómetros por la súper carretera que conecta a la región Mixteca con la región de Valles Centrales. 

Urgen atender el sentir del pueblo y buscar soluciones integrales que no atenten contra sus derechos humanos. 

La construcción del CIRRSU también fue rechazada en San Lorenzo Albarradas el año pasado. La comunidad denunció que el gobierno estatal no consultó a la comunidad sobre la viabilidad del proyecto. 

En Zaachila, donde se ubica el relleno sanitario que funcionó por más de 40 años para recibir la basura de Oaxaca de Juárez y municipios conurbados, las agencias aledañas han denunciado los daños a la salud de sus habitantes por la presencia del basurero.

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