Por Paola Flores

Yessica González Soto, inspectora de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) advirtió que desde enero pasado esperan que el gobierno de Oaxaca presente su programa de cierre del tiradero de Zaachila. El proyecto que Profepa obtuvo para su análisis es insuficiente.

A la par, los vecinos de las colonias circundantes denunciaron que el gobierno encabezado por Salomón Jara Cruz, ha condicionado el saneamiento del basurero a cambio de que ellos permitan que se reabra por 18 meses más.

Esto último es innegociable para los vecinos de la agencia Vicente Guerrero, quienes abogan por su derecho a tener calidad de vida. 

El tiradero de Zaachila fungió por más de 40 años como el sitio de disposición final de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial del municipio capitalino y de otros 24 municipios conurbados. En octubre de 2022 los habitantes de la zona lo cerraron definitivamente y llevaron su caso ante la Secretaría de Gobernación. 

A partir de ello, este problema fue atraído para su análisis por dependencias federales como el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Profepa. 

Los representantes de las colonias Santa Isabel, Cuatro Milpas, Morelos, Encinos, Manantial, 24 de Julio, La Cuesta, Ampliación de la Guardado, Olimpo, Rancho Viejo, Casahuates y del Bosque expusieron el 28 de noviembre pasado sus inquietudes ante los enviados de esos organismos federales.

Don Alfredo, cuyo domicilio se localiza a tres kilómetros de distancia del basurero expuso que cuando cerraron el tiradero lo hicieron porque no necesitan ser técnicos ni tener un doctorado para saber que el basurero los está perjudicando, “hasta mi colonia llega el lixiviado, es un agua de podredumbre, el olor es fétido y daña a toda la comunidad, cuando nos estamos bañando nos salen ronchas, entonces ¿cómo es posible que digan que no pasa nada?”

Ante sus vecinos y las autoridades habló del riesgo que representan los gases, “eso es otro punto, es una bomba ahí que en cualquier momento puede estallar.” Dijo que son conscientes de la gravedad de esta crisis:

Ya lo hemos consultado, y nos han dicho: 46 años teniendo esa basura ahí, otros 46 para que se les limpie y eso si a caso se les puede limpiar y no somos técnicos señores, no sabemos mucho del tema, pero sí lo estamos viviendo.

A un año del cierre, informó que no se ha hecho nada: “Ya nos ha presentando tres proyectos el gobierno del estado, pero nos dice, no te los damos porque no quieres aceptar más basura, no lo vamos a aceptar.”

Los lixiviados son los líquidos formados por los residuos, pueden ser causados por la descomposición de desechos orgánicos, el derrame de los líquidos que están dentro de envases, la mezcla de la lluvia con residuos solventes o por una mezcla de todo lo anterior. En general, este líquido de mal olor se genera por la acumulación de residuos sin separación y tratamiento.

En medio de las laderas de basura que colindan con la Agencia Vicente Guerrero se escucha el gluc, gluc, gluc.. de un liquido negruzco y maloliente.

Los habitantes indican que el gobierno encabezado por Salomón Jara sustrajo los lixiviados, pero solo por algunas semanas y luego ya no volvió.

En contra parte, Karime Unda Harp, secretaria de Medio Ambiente del gobierno actual indicó que a finales de 2022 y principios de 2023 se realizaron acciones para contener el derrame de lixiviados y un mes después se presentó un proyecto para su clausura que requería su ponerlo a funcionar durante 18 meses más para poder cerrarlo definitivamente.

En entrevista para este medio aseguró que la propuesta que presentaron está validada por el Colegio de Ingenieros Ambientales de México y por el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).

Se ha platicado con la colonia Guerrero desde entonces para que apoye al gobierno para dar a conocer el programa de clausura y poder realizarlo con el apoyo de la comunidad; sin embargo, hasta el momento no se ha llegado a un acuerdo, hemos tenido acercamiento con otras colonias, las cuales están de acuerdo en implementar el programa de clausura, sin embargo el tema social ha frenado que se siga adelante con los procesos y acciones planteadas por gobierno.

Karime Unda Harp, secretaria de Medio Ambiente en Oaxaca

Los vecinos de la zona aledaña al basurero están acostumbrados a la presencia de los lixiviados, saben andar a través de ellos y sobre terrenos que se sumen bajo sus pies para dejar al descubierto desechos de todo tipo: desde utensilios médicos, jeringas, cubrebocas y mangueras de oxígeno hasta juguetes, chanclas, desechos orgánicos en descomposición e incluso animales muertos. 

La señora Rosario García platicó sobre las consecuencias que enfrentan por la falta de saneamiento del tiradero:

Nuestros niños ya vienen con enfermedades, nuestros adultos mayores ya tienen enfermedades y hay prueba de ello, pues, que sí existen enfermedades por todo este lixiviado.

Cuenta Rosario.

Ella dice sin asomo de queja o reproche que se acostumbraron a vivir “o sobrevivir con este basurero, ese era el estilo de vida que teníamos o que tenemos todavía porque a pesar de que ya no se tira basura todavía sentimos la contaminación de los lixiviados, el olor, algunas bolsas que todavía vuelan alrededor de nuestro domicilio.”

Explica que el tratamiento de los desechos “como debe de ser nunca fue” y es por ello que este líquido hoy recorre sus calles, se encharca en sus casas y escuelas, penetra el suelo y brota de los pozos que cavan para solucionar la escasez de agua.

En octubre de 2023, personal de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) realizó un recorrido por el basurero, así como en las colonias cercanas y detectó un alto grado de contaminación

Por lo anterior la dependencia emitió una alerta temprana a la Secretaría de Gobierno, a la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad del Estado, a la Dirección General del Organismo Operador Encargado de la Gestión y Manejo Integral de los Residuos Sólidos Urbanos y Manejo Especial, a la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado, a la Comisión Estatal del Agua para el Bienestar del Estado, a la Comisión Nacional del Agua en el Estado.

También a los integrantes del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, y a los integrantes del Ayuntamiento de la Villa de Zaachila, para que, en coordinación con las demás instancias de gobierno, establezcan algún plan o medida integral que atienda la problemática de contaminación. 

La DDHPO informó que las autoridades involucradas ya fueron notificadas. 

El ingeniero Luis Felipe Abreu García, coordinador general de Contaminación y Salud Ambiental del INECC dijo que el estudio que realizaron en diciembre pasado para estimar la generación de biogas en el relleno sanitario de Zaachila arrojó que actualmente genera 11 mil toneladas de biogas al año y que al menos 10 mil toneladas podrían usarse para producir energía. 

Explicó que la clausura de un sitio de disposición final toma entre diez y quince años y si se lleva a cabo de forma correcta, existe un gran potencial económico y energético en ese lugar. 

La materia orgánica se empieza a auto consumir, los bichos propios de ella se la comen y así se generar el gas, “si ese espacio se trabaja de forma adecuada los bichitos se van aprovechar al máximo, entonces el proceso toma menos tiempo”, detalló Abreu García.

Los bichitos nacen, crecen y se vuelven un organismo maduro que llega a una etapa en la que ya no se reproduce, entonces para mantener una cantidad considerable que consuma la materia orgánica se requiere tomar el lixiviado que se está derramando de la basura y volvérselo a inyectar, de esa manera se aprovecha toda la materia orgánica. 

Abreu advirtió que actualmente este ciclo ya no está presente en el tiradero de Zaachila y estos residuos si no se les trata adecuadamente se pueden convertir en un problema para la salud de la población, “nos pueden generar infecciones, problemas al Medio Ambiente y proliferar fauna nociva.”

  • El relleno sanitario de Zaachila funcionó por más de 40 años.
  • Este sitio de disposición final ocupa el lugar número 15 a nivel nacional por los niveles de biogas que emite.
  • Anualmente genera 11 mil toneladas de biogas.
  • Al menos 10 mil toneladas podrían usarse para producir energía.
  • Cerrar adecuadamente un relleno sanitario toma entre 10 y 15 años.
  • Los programas que el gobierno de Salomón Jara está implementado para comenzar dicha tarea son 0.

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