Por Paola Flores 

Los feminicidios no sólo afectan a unos hijos e hijas, a una mamá, sino a toda la sociedad. Es una manera muy cruel de hacernos saber que la vida de las mujeres no son respetadas ni protegidas como debería ser. Y el dolor es acumulativo. 

La escritora Ninfa Pacheco Rodríguez considera que en Oaxaca actualmente no hay una vida lejos de la violencia para las mujeres y desde esta premisa escribe su nueva obra: Murmullos del viento, en la que aborda la vida de dos mujeres víctimas de feminicidio en 2022. 

Christian Soledad González Maldonado fue asesinada en junio de 2022 por Andrés V. M, quien fue arrestado mientras tenía en su poder bolsas de plástico en las que guardó los restos de ella. 

Meses más tarde, la cantante Jazmín Zárate Aquino fue localizada muerta la mañana del 7 de noviembre, justo el día de su cumpleaños, en una carretera de San Lorenzo Cacaotepec. Jazmín salió a trabajar a un evento a esa comunidad y al día siguiente fue hallada sin vida. Edmundo Ángel “N” fue aprehendido como presunto responsable de su feminicidio.

Ambos casos indignaron a la sociedad oaxaqueña, pero no a todos. Ninfa recuerda leer en redes sociales algunas reacciones que cuestionaban la detención de los feminicidas: “Algunos hombres decían habría que sacar las conclusiones, algo les harían ellas por eso actuaron de esa manera. Hay una justificación que duele mucho, una protección que lacera el tejido social”, afirma en entrevista. 

Cuanta que fue este dolor lo que la llevo a escribir sobre éstas mujeres, ambas madres de familia y que fueron asesinadas por sus parejas. Ninfa se pregunta ¿cuál fue el tema crucial aquí? Y ella misma responde: La separación, “ambas se querían separar, querían terminar la relación sentimental con estos hombres por la violencia que vivían.”

La escritora y poeta explica que la violencia machista y misógina no puede permitir algo tan básico como que las mujeres quieran terminar una relación sentimental: “Los hombres tienen en propiedad a las mujeres que son sus parejas, se conciben amos de siervas, propietarios y tristemente hay hombres que salen a defender a justificar y a proteger a estos feminicidas.”

Añade que también hay una responsabilidad del Estado. Los tres niveles de gobierno no cumplen con su obligación de garantizar seguridad a las mujeres. Ella observa éstos crímenes muy de cerca, de lado de las familias, de las víctimas. Conversó con ellos y asegura que ha pasado un año y luego otro, pero sencillamente la familia no puede reponerse.

Un crimen así es imperdonable, es una herida profunda en la mente, en la familia.

Ninfa Pacheco, escritora y poeta.

Ninfa ha trabajado en este proyecto durante casi dos años y ella misma ha encuadernado cada ejemplar de manera artesanal. No se trata de una novela y tampoco son versos como sus trabajos anteriores. Ella detalla que no hay un género definido. Es un texto escrito en prosa de casi 20 mil palabras donde la voz narrativa es una voz en plural, de mujeres, un grupo que se reúne para cuestionar estas violencias. 

Y hay un momento en el que las mujeres que fueron víctimas de feminicidios toman la palabra y hablan, para después participar en un intercambio entre las vivas y las muertas. La escritora asegura que no hubo un mapa a seguir para contar este relato: “me permití la libertad de seguir este torrente, este flujo de escritura”, detalla.

Durante todo el proceso de escritura tuvo la clara intención de apelar a la memoria, para que esta atrocidad no se olvide, no se repita. Explica que los familiares de éstas mujeres le pidieron que lo escribiera para que quedara el testimonio, sus historias.

Murmullos del viento va a presentarse este jueves 25 de abril a las seis de la tarde, en Morelos 601, en el centro de Oaxaca. 

Ninfa P. Rodríguez, es una escritora independiente y editora de formación autodidacta, sus textos hacen visible el racismo y el sexismo en Oaxaca. Es autora de diez auto publicaciones entre las que destacan Guerrera nocturna, Sol de rebeldías y Mujeres jaguar de luz. 

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