Por Paola Flores
Lia tiene cuatro años y se prepara para una intervención quirúrgica maxilofacial, luego de que un taxista en estado de ebriedad impactara el auto en el que regresaba a casa con Carlos Eduardo Cruz Román, su papá.
El nueve de diciembre de 2024 la vida de esta pequeña cambió drásticamente. En la carretera internacional 190, a la altura de “La Cribadora” el taxi con número de placa 5914SJM los embistió. Unos momentos antes, Carlos Eduardo y Lia habían estado en Huitzo, entrenando a la selección de baloncesto.
Cerca de las once de la noche, Yanet Cervantes López, la mamá de Lia recibió una llamada de Carlos. Ella se encontraba en la colonia del Maestro, en Santa Rosa Panzacola cuando levantó la bocina.
— YANET ME ACABAN DE CHOCAR!
—¿Qué dices?
—ME ACABAN DE CHOCAR ADELANTE DE TU PUEBLO, LIA ESTA MAL!!!
Yanet escuchó el llanto inconsolable de Lia de fondo y recordó la última vez que la había visto. Esa tarde habían jugado a que Lia era su mamá…
En entrevista contó que no recuerda cómo llegó al lugar. Todo su cuerpo temblaba. Su familia ya estaba ahí. Su mamá intentó consolarla, pero ella temía lo peor.
Lia recibió las primeras atenciones de una enfermera que pasaba por ahí. Posteriormente fue trasladada al Hospital Civil. En el camino los paramédicos de la ambulancia le pidieron a Yanet y a Carlos que la mantuvieran despierta, la hemorragia nasal era muy fuerte. Al llegar al hospital no quisieron recibirla.
Mientras eso ocurría, en la carretera 190 la familia de Yanet intentaba impedir que el responsable del accidente evadiera la justicia, pero ninguna autoridad atendió la emergencia. A pesar de encontrarse a pocos kilómetros de varios pueblos de la zona y de las innumerables llamadas al 911 nadie acudió a levantar un acta de los hechos ni a detener al taxista.
A los amigos y conocidos que pidieron ayuda, las autoridades les dijeron que estaban saturados de información sobre el choque, que no era necesario que siguieran insistiendo y aún así no enviaron a nadie.
La familia de Yanet, incluso fue a ver al sindico municipal de Magdalena Apasco, Miguelito García a su domicilio y dijo que mandaría ayuda. Al presidente municipal, Virgilio Pérez Santiago, se le llamó por teléfono pero apagó el celular, el regidor de la policía, Inocente Cuevas nunca contestó.
Los padres de Yahir H. M., quien conducía el taxi con número de concesión 06-844TX-ETLA- sí se presentaron. El señor Erick Hernández, papá de Yahir, presionó a la familia para que permitieran que él también fuera trasladado al hospital. Incluso, les ofreció un vehículo a cambio de que lo dejaran ir, pero ellos no aceptaron.
Con ayuda de la patrulla de la Policía Vial 2305, con número de placas TMY-79-92 logró llevarse a Yahir, pero no como detenido, sino como víctima del accidente. A él si lo admitieron en el Hospital Civil.


Lia fue llevada primero a la Clínica 2000, donde no pudieron atenderla porque no había pediatra, luego al hospital Reforma en dónde los gastos por 12 horas de atención médica excedieron las posibilidades económicas de sus padres.
A través de redes sociales solicitaron ayuda, que alguien moviera alguna influencia para que su hija ingresara al Civil. En el Hospital de la Niñez no había cupo, por las inundaciones de junio pasado, ahora brindan atención en el Hospital de la Mujer.
Otra opción era trasladarla al Hospital Regional de San Pablo Huixtepec, pero ahí sólo la recibían si llevaba un oficio en dónde se especificara que Lia no necesitaba atención maxilar o de un otorrino.
El diagnóstico de Lia tardó en precisarse pues presentaba edemas muy grandes a lo largo de todo el rostro. Sus papás ahora saben que ella tiene tres fracturas en la cara: una entre la órbita y la nariz, otra entre la orbita y pómulo, y otra más en la orbita ocular, esa es la que necesita cirugía.
El Hospital Civil no puede realizarla porque no cuenta con los especialistas, ellos tendrán que costear el procedimiento que ronda en los 50 mil pesos y conlleva sus riesgos, pues al tratarse de una niña de cuatro años, la intervención es muy delicada y no garantiza una solución definitiva.
Carlos Eduardo Cruz ya presentó una denuncia en la Fiscalía de Etla y las autoridades abrieron la carpeta de investigación 37716/FVCE/ETLA/2024 para que el conductor se haga responsable. El señor Erick Hernández dueño de la concesión les aseguró que estaría en contacto con ellos. Nunca los llamó. Se vieron varias veces el Hospital Civil, pero no hubo una disculpa ni intención de reparar los daños. Eso sí, ha hecho circular otras versiones sobre lo ocurrido.
La familia de Lia se cuestiona sobre lo ocurrido y aunque agradecen a Dios por haber librado de la muerte a la pequeña, exigen justicia. Su vida cambió y alguien debe hacerse responsable. Yahir debe presentarse ante las autoridades. La investigación avanza, pero es muy distinto levantar un peritaje de un choque días después de que ocurrió. Es inevitable experimentar impotencia.
Carlos se dedica a entrenar equipos de baloncesto en las regiones de Oaxaca, en el ámbito deportivo se le conoce como el Huracán Cruz. Él había planeado unas vacaciones a la playa para este fin de año. Nunca se imaginó terminar en medio de esta situación.





