Tirar del Hilo | La basura en Oaxaca: problema perpetuo

Por Paola Flores

El gobierno municipal de la capital ha pagado, al menos hasta diciembre de 2023, 250 millones de pesos para deshacerse de la basura que diariamente se genera en Oaxaca. El problema está lejos de solucionarse y a ello se suman los conflictos sociales entre las agencias del municipio Villa de Zaachila, donde se encuentra el relleno sanitario que funcionó durante más de 40 años. 

El asunto no es simple. La basura representa un gran negocio para grupos que pretenden imponer sus intereses por encima de la salud de las personas. En la Agencia Vicente Guerrero la ciudadanía reclama una vida digna. Y nadie puede negar que la merecen. 

Sin embargo, en la agencia Renacimiento no piensan igual y desde el año pasado han presionado para que el tiradero vuelva a recibir desechos. Dámaso Sarmiento el agente de esta demarcación es señalado por incitar enfrentamientos entre los colonos. 

Los vecinos de la Vicente Guerrero dicen que dirige un negocio de taxis y mototaxis afiliados a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) y que esa es la razón de su insistencia: Se les acabó el negocio de la basura y no están dispuestos a aceptarlo. 

Mientras tanto, el gobierno del estado se ha mostrado renuente a implementar el cierre definitivo del tiradero, pese a recibir alertas por la grave contaminación que representa de parte de organismos federales y de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca. 

En abril del año pasado esta administración anunció el proyecto del Centro Integral de Revalorización de los Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU), iniciativa que durante el informe del gobernador Salomón Jara se presentó como la solución “integral y a largo plazo” al problema de la basura. La realidad es que desde entonces no se ha avanzado mucho en su construcción. 

Por esas mismas fechas, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) advirtió que los esfuerzos del gobierno estatal en el relleno sanitario de Zaachila eran insuficientes. Al visitar la zona encontraron muchas irregularidades que incumplian la Norma 083 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. 

En pocas palabras los enviados de Profepa señalaron que el gobierno del estado y el gobierno capitalino no habían hecho nada para clausurar el tiradero, ni para darle mantenimiento. Lo que provoca que los lixiviados se acumulen, penetren el subsuelo y enfermen a la población.

El gobierno estatal se justificó diciendo que los conflictos sociales no permiten que los trabajos avancen. Éstos a su vez acusaron al gobierno de condicionar la clausura del tiradero con tal de que sigan aceptando basura por 18 meses más. 

El problema escaló a niveles preocupantes el jueves de la semana pasada. Hombres armados llegaron al lugar donde los vecinos de la Vicente Guerrero hacían el reconocimiento de los pozos que han sido infectados por los lixiviados. 

El grupo encabezado por Dámaso Sarmiento apelaba a una invasión a su territorio, pero los vecinos saben que ese espacio pertenece a Oaxaca de Juárez y aseguran que el problema no es de limites.  

La Secretaría General de Gobierno intervino y convocó a una reunión mientras que un helicóptero sobrevolaba la zona. Luego de varios desencuentros por fin los vecinos de la Vicente Guerrero fueron recibidos por el secretario Jesús Romero López, aunque sin la presencia del presidente municipal de Zaachila: Rigoberto Chacón. Él y Dámaso Sarmiento fueron atendidos mucho antes. 

Al final del día el secretario de gobierno se comprometió a que no se reabrirá el tiradero. Se acordó que a partir de ahora la policía estatal se encargaría de vigilar la zona para que nadie tire basura. También se dijo que los encargados de hacer las pruebas en el agua, el aire y el suelo para determinar los niveles de contaminación serán resguardados para evitar agresiones. 

Jesús Romero les dijo que luego de que reciban los resultados de estos estudios se decidirá sobre el cierre definitivo del basurero. No hay una fecha determinada para que eso ocurra. Lo que sí es seguro es que la clausura de un relleno sanitario conlleva mucho más que meros trámites burócraticos  o minutas de acuerdos. 

En noviembre pasado Luis Felipe Abreu García, coordinador general de Contaminación y Salud Ambiental del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) visitó la Vicente Guerrero y les informó que cerrar adecuadamente un relleno sanitario toma entre diez y quince años. 

Hasta este domingo ningún elemento de la policía se había presentado para vigilar la zona del tiradero de Zaachila. Todo indica que el problema de la basura va para largo y que la contaminación que afecta a los vecinos no es prioridad. 

Enlaces de consulta: 

https://oaxaca.eluniversal.com.mx/metropoli/ayuntamiento-de-oaxaca-ha-pagado-250-millones-de-pesos-para-sacar-basura-de-la-capital

https://www.nvinoticias.com/oaxaca/general/conflicto-entre-agencias-provoca-tension-en-inmediaciones-de-zaachila/156660

https://paolaflores.org/gobierno-estatal-sin-programa-de-saneamiento-para-tiradero-profepa/

https://paolaflores.org/saneamiento-de-tiradero-como-debe-de-ser-nunca-fue/

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