Por Ernesto Reyes 

Como no impresionarse, hasta sentir un nudo en la garganta, cuando leemos a Svetlana Aleksiévich dar voz a las personas sobrevivientes del desastre nuclear de Chernóbyl (26 de abril de 1986), quienes de pronto lo perdieron todo: sus casas, sus siembras, sus centros de trabajo, en fin, su entorno natural, como consecuencia de la contaminación. Y conocer las historias de cómo iba acabándose la vida de hombres y mujeres, sus hijos, los vecinos, los soldados, los niños y los animales, los pueblos enteros, en una ruptura de la existencia común, su mundo, que no se va a resarcir en cientos o miles de años. Conocer algo de lo ocurrido al otro lado del mundo, nos lo permite la lectura.

El 24 de abril pasado, se llevó a cabo la presentación híbrida del Club de Lectura para Periodistas, denominado “El Correo Americano del Sur”, en homenaje al periódico insurgente del mismo nombre que durante la toma de Oaxaca fundara el Generalísimo José María Morelos y Pavón, en el año 1813. 

Con los empastados de periódicos de la Hemeroteca “Néstor Sánchez Hernández” a nuestro alrededor, Wilfrido López Torres presentó un resumen del trabajo desarrollado desde la fundación del club, el 17 de enero pasado, tiempo en que se han leído y analizado obras de cinco autores: Cristina Pacheco, Gabriel García Márquez, José Agustín, Umberto Eco y Svetlana Aleksiévich.

La mediadora de lectura, Cristina Salazar, nos ha propuesto revisar las herramientas que utilizan las y los autores escogidos, a fin de recuperar algunos de los elementos de su narrativa. Y plasmarlos, de ser posible, en textos que reflejen las emociones que nos provocan las historias, así como el estilo, la perspectiva, el enfoque y los recursos literarios y periodísticos utilizados. Nos auxiliamos de una biblioteca virtual, por si hubiera dificultades para encontrar las obras literarias en físico.

Otro elemento -que nos recordó Francisco J. Sánchez- es que el Club esté abierto a quienes no están familiarizados con el periodismo pues, uno de los propósitos, es estimular la lectura de obras que ya se han sometido a la crítica mundial o nacional. Cierto es que el consumo de periódicos actualmente está en crisis. Pero, así como creemos en la vigencia de los libros, pues es un invento de la humanidad que no ha sido vencido, no perdamos de vista que los medios impresos, aunque en franco retroceso, también son fuente de trabajo para miles de personas.

Estamos convencidos de que si hay ausencia de lectores cuando ya nos acercamos al primer cuarto del presente siglo, es porque hemos caído en la pasividad, como lo refleja cualquier estadística que mide el consumo per cápita de libros en México. No es ocioso decir, como lo recordó el periodista Ismael Sanmartín, que el consumo de diarios ha caído del 43 al 18 por ciento en los años recientes. 

Habrá que indagar las causas por las que la gente ha dejado casi solas a las empresas periodísticas, más allá del impacto por la renovación tecnológica mediante el internet y las nuevas plataformas digitales. Un motivo podría buscarse en el abandono de los géneros periodísticos como la entrevista, el reportaje y el periodismo de investigación. Sin embargo, hay otras razones más poderosas de las que muy poco se habla: la pérdida de credibilidad en que han caído los medios (y las y los periodistas) por su actuación parcial o poco ética en asuntos internacionales, nacionales y locales, mismos que la sociedad observa, califica y castiga. Incentivar la lectura no es empresa fácil, a pesar del peso de la imagen y los contenidos digitales y electrónicos. 

La metodología aplicada en cada sesión del club -explicó Cristina Salazar- gira en cinco ejes: #DisfrutaLeyendoPeriodismo, #GrandesAutoresdePeriodismo, #LecturaenVozAlta, #MiYoLector y #Escrituraperiodistica. En este último eje, estamos convocados a redactar textos breves sobre estas y otras obras contempladas en la agenda del curso, a fin de combinar el interés por la lectura con el interés por la elocución, por la escritura, para cerrar el ciclo virtuoso de la actividad creadora. 

Verónica Ruiz Nava, Larissa Canseco y el que esto redacta dimos voz a modestos textos sobre las obras analizadas. Posteriormente se hicieron comentarios a la obra editorial “Voces de Chernóbyl. Crónica del futuro “, de la periodista bielorrusa y Premio Nobel de Literatura 2015, Svetlana Aleksiévich. Durante el evento, se hicieron entrega de reconocimientos a las y los fundadores del club, mismo que está afiliado al Fondo de Cultura Económica.

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