Por Paola Flores
En México, la crisis de desapariciones es una realidad que impacta a miles de familias, pero las mujeres indígenas enfrentan una doble invisibilización: la de su condición de género y la de su identidad étnica.
La abogada oaxaqueña, Yaret Sarahi Bautista González denuncia esta brecha de desigualdad en su análisis: El derecho a ser buscado de las personas desaparecidas: Mujeres indígenas.
En él, detalla que a pesar de la existencia del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, no hay datos específicos sobre cuántas mujeres indígenas han desaparecido, lo que evidencia una omisión sistemática del Estado.
La ausencia de un enfoque intercultural
Además la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, vigente desde 2017, no ha contemplado medidas específicas para la búsqueda de mujeres indígenas. El Protocolo Homologado de Búsqueda tampoco incorpora un enfoque intercultural, lo que significa que no reconoce las particularidades sociales, culturales y lingüísticas de los pueblos indígenas.
Bautista González advierte que cualquier estrategia de búsqueda debería integrar una perspectiva intercultural y multidisciplinaria. Esto implica reconocer las diversas formas de discriminación que enfrentan las mujeres indígenas y comprender que su desaparición no solo afecta sus derechos individuales, sino que también pone en riesgo la supervivencia cultural de sus comunidades.
Acciones urgentes para la búsqueda
Para garantizar el derecho a ser buscadas, ella y otros especialistas han propuesto cinco acciones clave:
- Reconocimiento de la autoadscripción: Es fundamental que el Estado visibilice a las mujeres indígenas como sujetas de derecho, sin prejuicios sobre su identidad, incluso si viven fuera de sus comunidades.
- Perspectiva intercultural en la investigación: La búsqueda debe contemplar si la desaparición está vinculada con dinámicas de violencia estructural, crimen organizado o conflictos territoriales.
- Acceso a intérpretes y defensoras: Las autoridades deben garantizar que las mujeres indígenas y sus familias reciban asistencia de personas que conozcan su cultura y hablen su lengua.
- Eliminación de barreras burocráticas: Se debe simplificar la tramitología para facilitar la participación en la búsqueda y denuncia de desapariciones.
- Respeto a la cosmovisión indígena: La búsqueda y localización deben considerar las creencias y prácticas comunitarias en torno a la muerte y la identidad.
Búsqueda como derecho
La desaparición de personas en México es un problema estructural que requiere un enfoque diferenciado, concluye la abogada. El Estado tiene el desafío de reconocer que la búsqueda es un derecho y no solo una obligación administrativa. Para ello, es clave la dignificación de los colectivos de búsqueda y el reconocimiento de las historias de las mujeres desaparecidas más allá de las cifras.
Hoy, las mujeres indígenas siguen esperando justicia. La pregunta es: ¿cuánto tiempo más deberá pasar para que el Estado garantice su derecho a ser buscadas?





