Por Ismael García M./Zona Roja

Ya lo decíamos en otras ocasiones: en política no hay ni lealtades ni amistades ni proyecto ni vocación de servicio; sólo ambiciones personales y económicas, así como un cúmulo de deslealtades.

Y ese fue el reflejo en la campaña política en Oaxaca de Juárez, para derrotar a Francisco Martínez Neri, quien buscaba la reelección por Morena, pero curiosamente desde su propio partido se fue fraguando desde hace muchos meses lo que el 2 de junio fue la derrota final.

También, desde el propio ayuntamiento capitalino hubo una serie de deslealtades y traiciones, que terminaron por revelarse y concretarse en esta jornada electoral.

La marca Morena y López Obrador ya de sí son ganadores, como quedó demostrado en los comicios de la semana pasada, con avasalladores triunfos en senadurías, diputaciones y concejalías.

Pero eso no se reflejó en la capital del estado, que se supone es la joya de la corona que todo morenista oaxaqueño habría querido. Fue al contrario: se hizo hasta lo imposible para que perdiera un morenista.

EL RECHAZO

Desde la primera campaña política del ex rector de la UABJO y ex diputado federal hubo resistencias para brindarle todo el apoyo. De hecho su designación fue prácticamente desde la Ciudad de México y no decisión del partido guinda en la entidad, lo que irritó a los Jara.

Tras ganar holgadamente al PRI, Martínez Neri abrió su equipo de trabajo a todas las corrientes pero desde ahí comenzaron las intrigas y las deslealtades. 

En aras de la civilidad política, permitió la designación de Rey Morales Sánchez en el primer círculo municipal, como director de la Jefatura de Gabinete, sin saber que éste llegó con la única finalidad de comenzar a minar el poder y filtrar a los dueños de Morena las actividades internas del gobierno municipal.

Rey Morales tiene su origen justamente con Amador y Salomón Jara Cruz, desde la creación de la Unión Campesina Democrática y después la fundación en Oaxaca del PRD, así que no podía negar su origen.

Tarde se dio cuenta Martínez Neri de la labor de zapa de Morales Sánchez, por lo cual en agosto del primer año de gobierno municipal, le dio la renuncia.

Pero este sólo fue el primer Caballo de Troya, pues no sólo concejales, como Nancy Mota, sino también funcionarios de primer nivel, jugaron a echar a desacreditar a Neri.

Un caso paradigmático es el de Felipe Canseco Ruiz, quien en lugar de resolver los problemas, los complicaba y aprovechaba para minar la imagen del edil, como el hecho de cobijar a la autoridad con priistas de pésima reputación, como son las lideresas del Mercado de Abasto.

Y así se fueron configurando varios escenarios turbios -como el saqueo al encierro de vehículos y la impunidad para Oswaldo García Jarquín- hasta concretarse la traición con Amador Jara Cruz como operador político y jefe de la segunda campaña electoral de Martínez Neri.

Pero sólo fue fachada para imponer “estrategias” que a la postre derivaron en la derrota de Morena.

FACTOR JARA

Desde el inicio del actual sexenio que encabeza Salomón Jara Cruz, su hermano Noé es un embajador plenipotenciario, o ministro sin cartera, u operador político-administrativo con todas las facultades oficiales, sin tener ningún cargo formal.

Así ha operado con todos los grupos sociales y civiles y hasta ha pactado con organizaciones presuntamente ligada a la delincuencia, como es el caso de Confederación Joven, que ha sido utilizada para reprimir a quien no se pliegue a los intereses gubernamentales.

Así ha operado en distintas regiones del estado, pero particularmente en la capital, donde se ha arrogado la representación gubernamental de su hermano Salomón para “convencer” a sectores sociales.

Así comenzó su labor de zapa para dejar fuera a Martínez Neri de la jornada electoral 2024, con decenas de millones de pesos de las arcas del Congreso del Estado y del gobierno.

Impulsó hasta la saciedad, violando leyes electorales incluso, a Luis Alfonso Silva Romo, pero el pésimo trabajo como legislador, el pasado panista y el gris personaje se impusieron, pese a las carretadas de dinero.

A la par, se promovió a Haydeé Reyes Soto como alternativa, pero ésta optó por buscar la reelección en el Congreso; se puso en marcha nuevo plan, con un candidato priista mil por ciento, como lo es Raymundo Chagoya, con antecedentes de acusaciones de deudor alimentario.

Sin ninguna carrera política, notario, hijo de la ex procuradora priista Patricia Villanueva y del mezcalero Porfirio Chagoya, no tenía nada que hacer en una contienda política. Pero prácticamente fue convencido por Noé Jara.

Paralelo a ello, la diputada local Liz Arroyo también se aventuró, con excesivos gastos de promoción, a buscar la candidatura a la presidencia municipal, pero se impuso su pésima imagen.

Una vez conocida la decisión, otra vez desde la cúpula de la Ciudad de México, a favor de Martínez Neri como candidato, se reforzó la maquinaria publicitaria para Raymundo Chagoya.

CANDIDATO TÍTERE

El notario se convirtió virtualmente en un títere, que iba a donde le decía Noé Jara, hacía lo que dictaba Noé Jara, se reunía con quien decidía Noé Jara; a la par, se derrocharon muchos más millones de pesos para su campaña política, todo con tal de que no ganara Martínez Neri y Morena.

El resultado está a la vista de todos, pues con alrededor de tres mil votos, el IEEPCO corroboró el triunfo de Chagoya.

Hasta Ulises Ruiz Ortiz operó a favor de Chagoya, además de Eviel Pérez Magaña —con quien desayunó la semana pasada— y los hermanos Zorrilla de San Martín.

Ganó el Verde Ecologista —que el nombre del partido da lo mismo—; mejor dicho, ganó Noé Jara y ahora viene a cobrar los dividendos de su inversión, en el próximo gobierno municipal.

Falta, claro, librar las impugnaciones ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pero el vicegobernador ya se frota las manos.

¿Gobernará el PVEM? En absoluto, sólo es una entelequia de partido que se deja usar con tal de obtener prebendas económicas, que es lo único que le interesa.

¿Gobernará Raymundo Chagoya? Tampoco, pues quien decide y seguirá decidiendo en la conformación del gabinete municipal será Noé Jara Cruz, a quien no le importa retar vez tras vez al dedo elector del dueño de Morena en México.

¿Esperan mejores tiempos a Oaxaca capital? Tampoco, es más de lo mismo; es obtener poder y dinero a costa de lo que sea, incluso de los ciudadanos.

Tu opinión es importante