Por Paola Flores
Este 1º de octubre de 2024, Claudia Sheinbaum Pardo tomó protesta como la presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
En su mensaje ante el Congreso de la Unión dijo que después de 200 años de la República y de 300 años de la Colonia, por primera vez, las mujeres llegan a conducir los destinos de México.
Y aprovechó el momento para pedir que su cargo, al igual que otros oficios y profesiones, se nombre con A al final: Presidenta. “Sólo lo que se nombra existe”, destacó.
Tras recibir la banda presidencial de manos de la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ifigenia Martínez se presentó también como madre, abuela, científica, mujer de fe y aseguró que a este momento histórico, llegan todas.
“Y digo llegamos, porque no llego sola, llegamos todas… llegan ellas, las que soñaron con la posibilidad de que algún día no importaría si naciéramos siendo mujeres u hombres, podemos realizar nuestros sueños y deseos, sin que nuestro sexo determine nuestro destino. Llegan ellas, todas ellas, que nos pensaron libres y felices”, aseveró.
La nueva presidenta reconoció el trabajo realizado por el ex presidente, Andrés Manuel López Obrador, y el amor que el pueblo le profesa.
“Hoy lo decimos con certeza y sin temor a equivocarnos: la historia y el pueblo lo ha juzgado; Andrés Manuel López Obrador, uno de los grandes, el dirigente político y luchador social más importante de la historia moderna, el presidente más querido, sólo comparable con Lázaro Cárdenas, el que inició y termina su mandato con más amor de su pueblo. Y para millones, aunque a él no le gusta que se lo digan, el mejor presidente de México”, puntualizó.
Por ello, durante la sesión en el Congreso, refrendó su compromiso de dar continuidad a los programas que impulsó su antecesor, sumado tres programas nuevos: apoyo a mujeres de 60 a 64 años, becas para estudiantes de preescolar a secundaria en escuelas públicas; y las consultas médicas a domicilio para personas de la tercera edad.
Prometió la consolidación del sistema de salud IMSS-Bienestar, generar 300 mil espacios nuevos de educación superior con nuevas universidades públicas, la construcción de al menos un millón de viviendas para que jóvenes las puedan adquirir a través de un esquema de renta.
En materia de infraestructura, recordó la ampliación del Tren Maya y la Línea K del Tren Interoceánico, además de nuevas líneas de trenes de pasajeros que van a conectar a la Ciudad de México con Pachuca, Nuevo Laredo y Nogales, además del rescate de la línea que conduce a Veracruz.
Ante la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Norma Piña destacó la importancia de la reforma al Poder Judicial de la Federación, que va a democratizar la elección de jueces y magistrados.
“La reciente reforma constitucional al Poder Judicial, que marca la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros, significa más autonomía e independencia para el Poder Judicial (…) Piénsenlo, solo por un momento, si el objetivo hubiera sido que la presidenta controlara la Suprema Corte, hubiéramos hecho una reforma al estilo Zedillo. No. Eso es autoritarismo, nosotros somos demócratas. Queremos que se termine la corrupción en el Poder Judicial”, expresó.
Explicó que, con estos cambios, habrá una convocatoria y un proceso de selección de candidatas para garantizar perfiles preparados en el Poder Judicial, pero, sobre todo, electos por el pueblo de México.
“Estoy segura que en unos años, todas y todos estaremos convencidos, que esta reforma es lo mejor. Aprovecho para decirle a las y los trabajadores del Poder Judicial que sus derechos y salarios están totalmente salvaguardados”, añadió.
Finalmente, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos se comprometió a construir un país con bienestar y prosperidad compartida: “Tengo la certeza de que consolidaremos juntas y juntos un México cada día más próspero, libre, democrático, soberano y justo. No les voy a defraudar”, concluyó.





