Por Paola Flores
Son las cuatro de la tarde en avenida Lázaro Cárdenas. La avenida de los trompos de carne al pastor y las bancas que invitan a detenerse para echarse cinco campechanos, de surtida o de bistec.
En la entrada de esta calle se encuentra la taquería de Noel Ríos Zúñiga quien ha batallado en los últimos días con el costo del cilantro, ingrediente esencial para servir los tacos. Él cuenta que lleva dos meses comprando hasta en 450 pesos el rollo.
Anoche lo conseguí en 380, ha estado muy caro el cilantro, pero todo, el aguacate, el tomate, la cebolla, todo, todo está caro. Pero ahorita el que está sobresaliendo en cuanto al precio es el cilantro. Porque nunca había estado así. El rollo de cilantro lo encontraba en 40 y 50 pesos, pero no 450, 500 pesos.
Mientras nos platica prepara un matahambre así nombró al platillo que es como un alambre, pero más grande. El olor que emana de la parrilla es embriagador.
Subió mucho el precio porque no había llovido, se necesita mucha agua para el cilantro y no hay. Por eso escasea, eso dicen: que el problema principal es porque no ha llovido. También la cebolla estuvo cara, hasta en 60, 70 pesos el kilo, aunque ahorita ya bajó. Y el aguacate está a 600, 700 pesos la tarita de primera, de nueve kilos y medio.
Sus proveedores vienen de Santiago Apóstol en Ocotlán de Morelos, les ha comprado durante los últimos 33 años. Todas las madrugadas va a la Central a buscar lo necesario para el día siguiente y a pesar del incremento en los costos de la materia prima, el precio de los tacos y los platillos especiales se ha mantenido.
Le estamos aguantando porque tampoco se le puede subir a nuestro producto porque si no ¿a dónde vamos a dar? Ahorita hay un problema con muchas cosas. El refresco también está subiendo. Todo por la falta de agua.
A Oaxaca las primeras lluvias llegaron desde marzo, pero fue hasta la tercera semana de junio de 2024, con la tormenta tropical Alberto, que las lluvias se han presentando con mayor frecuencia.
Sin embargo, eso no ha sido suficiente para que los agricultores se recuperen de la grave sequía que azota al estado.
Lorena Hernández es agricultora, siembra perejil, rábanos, papás, lechuga y cilantro. Todos los lunes vende en el tianguis del Consejo de Tutela, en la zona norte de la ciudad.
Ella explicó para paolaflores.org que lleva tres meses sin vender cilantro porque la escasez de agua ha dificultado la producción.
La tierra se pone seca y además hay una plaguita que por la misma aridez no deja que crezca. Por eso ahora nada más traigo perejil, el cilantro se nos complica cada vez. He escuchado que la gente se queja que lo encuentra muy caro, nosotros aunque quisiéramos darlo barato, no tenemos. No hay.
Lo que nosotros vendemos es orgánico y cuesta echarlo a crecer y no queremos darlo tan caro porque también nosotros nos ponemos en el lugar del cliente.
Detalló que el cilantro es de riego diario. Ella se traslada todos los lunes desde El Carrizal, comunidad que se encuentra en la Sierra Juárez. Ahora dice que están trayendo la fruta de la temporada. Y espera que con las lluvias la situación mejore para poder sembrar cilantro.
Con las lluvias todo cambia, aunque nos damos cuenta de que aquí en la ciudad está lloviendo un poco más que en la sierra, aquí nos agarra el chaparrón y llegamos allá y está todo seco, ahorita no se ha quebrado la tierra, para sembrarla, ahorita no se ha hecho nada porque no ha llovido. Dependemos mucho del agua, sin el agua no podemos hacer nada.





