Por Paola Flores 

¿Qué es bello? La sociedad actual constantemente recibe información de lo que es bello y esa información no siempre corresponde a los cuerpos que la mayoría de las mujeres tenemos. 

La fotógrafa Patricia Aridjis propone retratos de mujeres reales en la exposición Mujeres de peso que ahora se muestra en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo. Las imágenes que conforman este proyecto plantean la diversidad corporal lejos del estereotipo y el prejuicio. 

Todo el tiempo hay una lucha —considera la artista— de aspirar a un cuerpo que no tiene nada que ver con nuestra edad o historia. 

Este tema nos toca a todas las mujeres, tengas el cuerpo que tengas siempre estás aspirando a otro por estas imposiciones sociales de que sólo la delgadez es bella.

Patricia Aridjis, autora de Mujeres de peso.

Las mujeres que desnudaron su cuerpo y corazón para posar ante el lente de Patricia nos rodean mientras conversamos sobre su proyecto. Ella cuenta que le tomó siete años concretarlo pues fue un proceso largo para llegar al resultado final. 

Al principio las fotos estaban pensadas en un sentido más documental: entrevistaba a las mujeres, las retrataba en sus entornos, pero luego se dio cuenta de que si iba a hablar del cuerpo tendría que ser fotografía de desnudo y entonces comenzó con éstas fotografías. 

Algunas de las retratadas aceptaron con la condición de que su rostro no apareciera. Ella decidió no tomar esto como un limitante, sino como un punto de inspiración para dar forma a la serie fotográfica. 

La fotógrafa Patricia Aridjis, previo a al estreno de Mujeres de peso en el Centro Fotográfico. Foto: Paola Flores

“Me pareció interesante una serie donde la constante sea que todas tengan el rostro cubierto porque el cuerpo también nos da identidad, ningún cuerpo es igual a otro. Todos tenemos nuestras curvas, recovecos, estrías, lunares, tatuajes, que nos identifican como un ser único”, explica mientras avanzamos por la muestra.

Hay mujeres que decidieron mostrar su rostro, con ellas eligió emular las pinturas clásicas con la idea de mostrar su sensualidad y belleza. Patricia afirma que la belleza está en quién mira. Para ella todas las mujeres de su serie son muy hermosas. 

Reconoce que no estamos acostumbrados a ver un cuerpo desnudo “siempre lo asociamos con una cuestión no permitida, siempre hay este asunto social, moral, religioso incluso, de que el cuerpo hay que cubrirlo” y por ello admira la generosidad y valentía de las mujeres que aceptaron ser retratadas.

Las fotografías se acompañan con frases de resistencia y un video donde las mujeres comparten sus experiencias de cómo se sienten con su cuerpo, en relación a la sexualidad, a la cuestión laboral o con la familia.

En este camino —cuenta orgullosa— conoció a un colectivo que se llama Las Amigordas en Hermosillo, Sonora. Ellas se juntan para compartir experiencias y acompañarse en sus procesos de aceptación y de lucha contra la gordofobia. 

Lamenta que siempre nos sentimos con el derecho de juzgar el cuerpo del otro, “con esta actitud benevolente de pensar en el otro, dicen: yo te digo por tu salud, o estás muy bonita, pero si fueras más flaquita te verías mejor, en frases así hay un mensaje subrepticio de agresión.”

Hay gente que dice cosas tremendas, pero eso le da gusto no por lo que dicen sino porque la exposición también es una provocación y los comentarios alrededor de ella son un reflejo de la sociedad en la que vivimos, donde la mirada es muy masculina. 

Mujeres de peso abrió sus puertas el pasado nueve de marzo en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo y estará disponible hasta el seis de mayo de 2024. 

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