Por Paola Flores
Dirigido en complicidad por las realizadoras, Patricia Matus y Yoari López, el documental Ni racaladxe’ (que se traduce del zapoteco como: lo que yo quiero, amo o anhelo), sigue de cerca la cotidianidad, el arte y la lucha de Paula Ya’, una joven poeta zapoteca de la comunidad de Álvaro Obregón, en el Istmo de Tehuantepec.
La historia detrás de la producción comenzó a tejerse hace nueve años, cuando Paty y Joa coincidieron en un diplomado sobre feminismos, organizado por la colectiva Lunas del Sur. Desde entonces, desarrollaron una estrecha amistad y colaboración creativa que vio nacer el proyecto textil, Marías Violetas.
Años más tarde, tras concluir su maestría, Paty compartió con Joa el manuscrito de su tesis de investigación. «Esto lo visualizo como una película», pensó Yoa en ese momento. Con esa convicción, y sin considerarse expertas sino valientes, decidieron emprender el viaje para llevar la historia de Paula Ya’ a la gran pantalla.
El proceso para consolidar el documental comenzó con un viaje de exploración financiado enteramente con recursos propios de las directoras. El impulso decisivo llegó en 2021, cuando el proyecto obtuvo el Estímulo a la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes para financiar la etapa de rodaje.
El rodaje comenzó formalmente en 2022, pero tuvo que pausarse temporalmente debido a la maternidad de la directora Yoa. Tras este receso, el equipo retomó los trabajos en 2024, logrando asegurar un segundo apoyo, esta vez enfocado en la postproducción. Gracias a la incorporación de especialistas en edición, corrección de color y diseño sonoro, la producción se completó oficialmente en mayo de este año.
Defensa del territorio a través de la palabra
El documental aborda la resistencia histórica de la comunidad de Álvaro Obregón contra la instalación de parques eólicos en su laguna sagrada. Sin embargo, este proyecto no aborda la resistencia desde la confrontación teórica, sino desde una perspectiva donde el amor, las relaciones humanas, el arte, los animales y la naturaleza se entrelazan de manera íntima con la defensa del territorio.

Paula Ya’ escribe y declama poesía en zapoteco, su lengua materna. Su obra poética guía toda la estructura del filme, según contaron las realizadoras.
«Nos motiva mostrar que las personas de las comunidades son creadoras, poderosas e inspiradoras desde sus propios contextos», destacó Pati.
Frente a las narrativas que retratan la violencia de los conflictos socioambientales en el sur de México, Pati y Yoa decidieron apostarle a la esperanza, la alegría, el disfrute y la complicidad.
La película captura momentos cotidianos llenos de ternura: Paula tomada de la mano de su madre, el viento agitando suavemente las hojas de los árboles, la presencia de animales locales y los rituales de sanación tradicionales.
«Al convivir con Paula y su mamá, la película misma se develó así”» explicaron las directoras.
Uno de los pilares emocionales de Ni racaladxe’ es la figura de la madre de Paula, una mujer sanadora. La relación entre ambas se convierte en el corazón de la película, trascendiendo lo local para volverse un lazo universal. Es a través de este cobijo materno que Paula aprende el amor por la lengua zapoteca, la comida tradicional como los totopos, el arraigo al hogar y, fundamentalmente, la libertad de elegir el camino del arte y la poesía.
El documental Ni racaladxe’ se estrenará en octubre en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) y tendrá una proyección especial en Álvaro Obregón, con Paula, su madre, las poetas del Istmo que colaboraron y las niñas de la comunidad, buscando inspirar a nuevas generaciones de defensoras y creadoras locales.





