Por Paola Flores 

El 18 de septiembre de 2026, Zaira Marbeli Hernández Gaspar escribió para una tarea de su Curso Propedéutico en la Universidad del Mar (Umar) que en 20 años se veía como una profesionista muy capacitada: «tener un curriculum y trayectoria muy grande… Luchar por mejorar el país y que mi persona sea aquella que influya en las nuevas generaciones a luchar por un mundo mejor.»

Zaira fue asesinada el 3 de noviembre de 2026 en el cuarto que rentaba en el sector H3, en Santa Cruz Huatulco. Según la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) la causa de su muerte fue asfixia por estrangulamiento.

El asesinato desató la indignación inmediata de la comunidad estudiantil de la Umar. Alumnos y compañeras de Zaira Marbeli se organizaron en jornadas de manifestación que incluyeron bloqueos carreteros para presionar a las autoridades y demandar el esclarecimiento expedito del crimen.

Organizaciones civiles como Mano Vuelta A.C., y We R Women On Fire se sumaron a la exigencia de verdad y castigo para los culpables. Consorcio Oaxaca advirtió sobre el contexto crítico que enfrentan las mujeres en la entidad y remarcó la deuda institucional existente en materia de seguridad.

Foto: Redes.

Según datos de su Plataforma de Violencia Feminicida, durante la administración del gobernador Salomón Jara se han contabilizado 85 feminicidios de mujeres jóvenes de entre 18 y 29 años, de acuerdo con el corte al 5 de noviembre de 2026.

Las colectivas y la comunidad universitaria reiteraron el llamado para que este caso no quede archivado ni se reduzca a una cifra más en los registros oficiales.

El seis de noviembre, mientras Zaira era enterrada en Miahutalán, de dónde era originaria, el fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla aseguró que estaban a horas de atrapar al culpable y descartó cualquier vínculo entre este hecho y otro crimen en la misma zona en junio pasado.

Dijo que no se tenía registro de que la joven tuviera pareja sentimental y evitó confirmar si las líneas de investigación involucran a personas vinculadas al entorno escolar.

El seis de octubre de 2024, Hiromi, estudiante de Biología Marina en la Umar (campus Puerto Ángel) también fue víctima de feminicidio. Hasta el día de hoy, el culpable, Moisés F.R sigue sin ser sentenciado.