Por Paola Flores

El Consejo General del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) aprobó un monto total de 234 millones 489 mil 405 pesos para el financiamiento público de los partidos políticos durante el ejercicio fiscal 2026. 

Esta actualización presupuestal en Oaxaca se da tras la conclusión de los cómputos de la Jornada de Revocación de Mandato, un ejercicio marcado por los señalamientos de fraude. 

El dinero aprobado, se distribuye principalmente para las actividades ordinarias permanentes de los partidos, las cuales absorberán 227 millones 659 mil 616.50 del presupuesto total.

Distribución del Financiamiento Ordinario 2026

La repartición de los fondos para actividades ordinarias muestra una marcada ventaja para el partido en el poder:

Fuente: Elaboración propia con datos del IEEPCO.

Adicionalmente, se asignaron $6,829,788.50 para actividades específicas (educación, capacitación e investigación) y montos obligatorios para el fomento del liderazgo político de las mujeres.

¿Inversión o gasto excesivo?

A pesar de la legalidad de estas asignaciones, investigaciones académicas señalan que México posee uno de los mecanismos de financiamiento de partidos más onerosos del mundo. Entre los puntos críticos destacados por expertos como Héctor Díaz Santana, se encuentran:

• Baja Rentabilidad Democrática: El elevado costo no ha garantizado una profesionalización de la clase política que responda a las expectativas sociales.

• Fomento a la Corrupción: Las cuantiosas sumas públicas no han logrado evitar escándalos por financiamiento irregular o el uso de recursos ilícitos en campañas.

• Desconfianza Ciudadana: Existe una percepción de nula rentabilidad en el desempeño de los partidos, siendo las instituciones con menores niveles de confianza en el país.

• Carga Fiscal Injustificada: Se cuestiona el uso de “cantidades exorbitantes” en un país con carencias críticas en salud y educación, destinando recursos a entes con los que el ciudadano a menudo no se siente identificado.

El sistema actual permite que las dirigencias decidan de forma discrecional la distribución del recurso, lo que puede privilegiar a ciertos grupos internos en lugar de fortalecer la democracia desde las bases.

El financiamiento sólo ha ido en aumento 

Desde que se formalizó el apoyo financiero en las décadas de los 80 y 90, el presupuesto para partidos ha mantenido una trayectoria ascendente.

A nivel nacional, entre el año 2000 y 2018, el financiamiento público se duplicó, pasando de 3,064 millones a 6,573 millones de pesos, lo que representa un aumento del 114%.

Además se estima que los partidos reciben financiamiento de las entidades federativas (como Oaxaca) bajo una fórmula similar a la federal, basándose en la votación local. En ciertos periodos, el financiamiento público de los estados ha llegado a ser incluso superior al federal.

Desde 1989 hasta 2020, los partidos en México han absorbido una cifra “descomunal” de 83 mil 664 millones de pesos en subsidios directos.