Por Paola Flores
Ante una crisis de desapariciones que se ha invisibilizado por años, colectivos de familias y organizaciones civiles han impulsado la creación de un Programa Estatal de Búsqueda en Oaxaca. Este plan estratégico surge como una respuesta a la inacción de las autoridades, buscando establecer rutas de acción claras, tiempos definidos y un seguimiento real para que la localización de personas sea una obligación legal y no un “favor” dependiente de la voluntad de los funcionarios.
Una crisis que escaló en el olvido
En el estado de Oaxaca, la desaparición de personas ha mostrado un incremento alarmante durante los últimos dos sexenios y medio. A pesar de contar con un marco legal armonizado, las familias denuncian que las leyes no se acatan ni se aplican en la práctica cotidiana. La gravedad de la situación se refleja no solo en casos locales, sino también en personas que han desaparecido mientras vacacionaban en destinos turísticos como Puerto Escondido.
El programa: un plan de las familias para el Estado
El Programa Estatal de Búsqueda fue diseñado de forma conjunta por colectivos y el Consejo Estatal Ciudadano en Materia de Búsqueda de Personas Desaparecidas en el estado de Oaxaca. El documento ya está terminado y detalla las responsabilidades que deben asumir instituciones clave como la Fiscalía General del Estado, la Comisión Estatal de Búsqueda, la Defensoría de los Derechos Humanos y la Comisión de Atención a Víctimas.
Sin embargo, las buscadoras denuncian que el plan se encuentra actualmente detenido, a la espera de que el Poder Ejecutivo estatal otorgue el “visto bueno” para su implementación formal.
Denuncian “simulación” y falta de sensibilidad
Las buscadoras oaxaqueñas han sido sumamente críticas con la actual Comisión Estatal de Búsqueda, calificando sus acciones como una “simulación” para justificar presupuestos. Denuncian que, en lugar de realizar operativos de localización efectivos, la autoridad se limita a repartir volantes y organizar eventos recreativos, como rodadas de motociclistas, bajo la etiqueta de jornadas de búsqueda. Esta falta de resultados obliga a las mujeres a realizar búsquedas independientes en reclusorios, hospitales y fosas, a menudo con sus propios recursos.
La búsqueda como acto de humanidad
Durante la presentación del informe de Amnistía Internacional, Marta Pablo Cruz, fundadora del colectivo “Buscando a los Nuestros”, subrayó que las familias han tenido que aprender leyes y técnicas forenses ante el vacío dejado por el Estado. Cruz enfatizó la urgencia de que el programa sea ley para que las familias sean finalmente escuchadas y respetadas en sus procesos.
La activista cerró su intervención con una frase que resume la lucha de miles de familias: “Buscar no es solo una tarea de gobierno. Buscar es un acto de justicia, de amor y de humanidad”. Para los colectivos de Oaxaca, la activación de este programa es una vía para garantizar que sus seres queridos dejen de ser solo una cifra en un expediente incompleto.




