Redacción
El pasado fin de semana, Oaxaca fue escenario de dos episodios de violencia institucional por parte de gobiernos municipales. Mientras el arte gráfico es perseguido en la capital, en Santa Cruz Amilpas se reportaron detenciones arbitrarias y agresiones físicas. Esto ha puesto bajo la lupa el actuar de las fuerzas de seguridad y las políticas de “limpieza urbana”.
Agresión con gas pimienta contra el colectivo Subterráneos
El viernes 3 de julio, integrantes del colectivo Subterráneos fueron víctimas de un ataque violento en el centro histórico de Oaxaca de Juárez. Trabajadores municipales arremetieron contra los artistas utilizando golpes y gas pimienta, en el marco de la campaña denominada “Sicarú Lula: Linda Oaxaca”. Esta iniciativa, que cumple “100 días intensos”, ha sido denunciada por incluir una campaña de persecución, desprestigio y retiro sistemático de obra gráfica de denuncia en la ciudad.
A pesar de que el trabajo del colectivo Subterráneos es reconocido internacionalmente —con presencia en museos y universidades de Canadá y Estados Unidos, incluyendo el Museo Maxwell de Antropología de la Universidad de Nuevo México—, el gobierno municipal los trata como delincuentes.
En una carta pública, los artistas defendieron su labor, exigieron el cese inmediato del hostigamiento y el reconocimiento del valor social y cultural de la gráfica pública. Advirtieron que «las ciudades no se embellecen eliminando las expresiones culturales que las hacen únicas».
Agresión policial en Santa Cruz Amilpas
El segundo hecho violento ocurrió en el municipio de Santa Cruz Amilpas, específicamente en avenida Ferrocarril. Elementos de la policía municipal acorralaron, golpearon y detuvieron a un grupo de jóvenes. Ciudadanos que presenciaron los hechos intentaron auxiliar a las víctimas y documentar la agresión con grabaciones, pero fueron intimidados por los oficiales.
Hasta el momento, Christian Baruch Castellanos Rodríguez, presidente municipal de Santa Cruz Amilpas, no ha emitido ningún pronunciamiento ni ha respondido a los cuestionamientos sobre el actuar de sus elementos policiales.
Un estado bajo la sombra de la inseguridad
Estos actos de violencia institucional se producen en un contexto de alta percepción de inseguridad en la entidad. Según la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), hasta marzo de 2026, el 70.5% de la población de Oaxaca manifestó sentirse insegura.




