En Aguascalientes le entregaron Las Lleves de la Ciudad y reprimieron a los manifestantes; Oaxaca también se posiciona.

La visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a México ha desencadenado polarización y una creciente indignación social. Su gira de 10 días en el país incluye una visita a Aguascalientes, Ciudad de México, la Rivera Maya y Monterrey, hasta donde se tiene conocimiento. 

Recién, el seis de mayo, en una muestra de pleitesía por parte de la oposición mexicana, los gobiernos locales del Partido Acción Nacional (PAN) en Aguascalientes otorgaron a Ayuso la Medalla Especial al Mérito Cívico y las Llaves de la Ciudad. Estos homenajes se realizaron en recintos cerrados y con manifestantes que gritaban «Fuera Ayuso», en el exterior.

Previo al inicio del evento, jóvenes fueron retirados a empujones por las fuerzas estatales para permitir el paso de la comitiva española al teatro Morelos, en la Plaza de la Patria. 

En defensa de Cortés, el mestizaje y el individualismo

Días antes, Ayuso asistió en Ciudad de México al encuentro “Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México: Malinche y Cortés”, donde defendió los «cinco siglos de mestizaje» entre España y México.

Luego en la Universidad de la Libertad, del Grupo Salinas dijo que sólo «despojándonos del agravio, del colectivismo y dándole luz a la persona, es como se alcanza esta verdadera felicidad.»

Algunos de los anfitriones de la política española son: los empresarios, Ricardo Salinas Pliego y Claudio X, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo De la Vega y miembros del Partido Acción Nacional como la gobernadora de Aguascalientes, Teresa Jiménez y el alcalde Leo Montañez.

Díaz Ayuso se ha caracterizado por su defensa del mestizaje y de figuras como Hernán Cortés, así como su rechazo a pedir perdón por la conquista española. Ella escribe México con j. 

¿Qué dice Sheinbaum?

La presidenta, Claudia Sheinbaum, enfatizó que la presencia de Ayuso solo ha servido para que la oposición «se quite la máscara», promoviendo un discurso que ataca los programas de bienestar y la soberanía del pueblo mexicano.

Calificó de “ignorancia” los homenajes de Ayuso a Hernán Cortés, señalando que la derecha mexicana intenta reivindicar figuras históricas violentas que incluso en España fueron cuestionadas en su época.

Inconformidad desde España

Paralelamente, en España, la oposición madrileña calificó el viaje como una “performance colonial” y una “bazofia” financiada con 300 mil euros de fondos públicos.

Los principales grupos de izquierda, Más Madrid y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), ofrecieron disculpas públicas al pueblo de México por lo que calificaron como “faltas de respeto” de una presidenta que consideran “agitadora internacional”.

La diputada Marisa Escalante dirigió un mensaje directo a los mexicanos, afirmando que en Madrid y España existe una visión de “iguales, no de imperio”. Subrayó que su grupo defiende la soberanía de los pueblos y no “romantiza la historia colonial”.

Oaxaca se posiciona 

A la ola de descontento se sumó la Unidad Anticapitalista de Pueblos Organizados de Oaxaca (UNAPO), que desde el sur del país emitió un enérgico pronunciamiento de condena contra la visita. Para este bloque de organizaciones indígenas y populares, la estancia de la mandataria madrileña es una maniobra de los sectores conservadores para intentar “oxigenar” su discurso y legitimar un modelo político que consideran autoritario y de corte fascista.

La UNAPO exhortó a la ciudadanía a cerrar filas para impedir que la ultraderecha gane espacios, denunciando que las posturas de Ayuso sobre la historia y su ataque a la “comunalidad” y el colectivismo —a los que ella tacha de socialismo— representan una de las formas de pensamiento más nocivas para el país.