Por Paola Flores

En una jornada por la justicia, diversas organizaciones sociales, colectivos, sindicatos y comunidades, que integran la Asamblea por la Reconstitución del Movimiento Social en Oaxaca, salieron a las calles para denunciar una “crisis civilizatoria” y una persistente política de despojo en el estado.

La movilización en el marco del Día Estatal contra el Extractivismo y contra las Violencias, inició su recorrido en la Fuente de las 8 Regiones, avanzando calzada Porfirio Díaz, Héroes de Chapultepec, Tinoco y Palacios e Independencia, hasta culminar con un mitin en el Zócalo de la ciudad.

Durante el pronunciamiento frente a Palacio de Gobierno, los manifestantes señalaron que, a pesar de las promesas de la denominada “Primavera Oaxaqueña” y la “Cuarta Transformación”, las condiciones de desigualdad se mantienen intactas. Según las cifras expuestas, el 58% de la población oaxaqueña vive en pobreza y el 20% en pobreza extrema, afectando principalmente a comunidades campesinas y pueblos indígenas.

La Asamblea denunció que el actual gobierno cae en prácticas de corrupción y nepotismo, escudándose en discursos vacíos, mientras la impunidad lacera la vida de los oaxaqueños y oaxaqueñas.

Uno de los ejes centrales de la protesta fue el rechazo contundente a los megaproyectos.Durante la manifestación se exigió la cancelación de proyectos como la construcción de plaza Parque Oaxaca en la capital, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, la presa Mujer Solteca y diversas concesiones mineras que, aseguran, avanzan mediante consultas manipuladas y la captura de instituciones por intereses empresariales.

En un tono de urgencia, las organizaciones resaltaron la grave crisis de violencia de género en la entidad. Se informó que, en lo que va del año 2026, 43 mujeres han sido asesinadas en Oaxaca, una cifra que evidencia el fracaso institucional para garantizar la seguridad de las oaxaqueñas.

Asimismo, criticaron la “comercialización de la cultura” a través de eventos como la Guelaguetza, acusando al Estado de mercantilizar las formas de vida de los pueblos para atraer inversiones turísticas mientras ignora la violencia feminicida y las desapariciones.

La marcha también contó con la participación de sectores sindicales que exigieron respeto a la autonomía sindical y el fin de los despidos injustificados, recordando que las conquistas laborales en Oaxaca han sido fruto de la lucha histórica y no de dádivas gubernamentales.

“Mientras exista despojo e impunidad, habrá organización y resistencia”, sentenciaron los voceros de la Asamblea, reafirmando que la movilización social es un derecho fundamental frente a los intentos del Estado por criminalizar la protesta.

La jornada cerró con la exigencia de un diálogo real y el respeto a la libre determinación de los territorios, advirtiendo que los pueblos de Oaxaca seguirán alzando la voz por la defensa de la vida y la tierra.