Por Paola Flores
La manifestación pacífica de la familia y amigos del periodista asesinado, Francisco Alejandro Leyva Aguilar, realizada el pasado 25 de julio de 2026 en la Calenda de las Culturas, fue blanco de una operación de hostigamiento por parte de funcionarios estatales, fuerzas policiales y un grupo de choque.
De acuerdo con evidencias en video y fotografías, uno de los individuos que vigiló e intentó disuadir activamente la protesta fue, Pablo Gabriel Arnaud Ríos, quien se desempeña como director jurídico de la Secretaría de Gobierno.
Arnaud Ríos fue captado portando un chaleco institucional y una gorra en la que se leía “Hablamos no bloqueamos”. La protesta inició frente al hotel “La Casona del Llano” y a los pocos minutos él y otros dos funcionarios, presionaron a la familia para que se movieran y aceptaran una reunión con el secretario de gobierno, Jesús Romero López.
En una foto se observa a Gabriel Arnaud tratando de alcanzar una de las pancartas.

La familia Leyva denunció que el hostigamiento escaló con la intervención de la policía estatal, cuyas patrullas intimidaron a los manifestantes y bloquearon la visibilidad de los medios de comunicación.
Inmediatamente después de que la patrulla avanzó, un grupo de choque rodeó y acordonó a los manifestantes, incluidas mujeres, niños, adultos mayores y una embarazada. La presencia de estas personas sospechosas, tomando fotografías y presuntamente portando armas de fuego, obligó a la familia a retirarse.
En el registro videográfico se observa que Pablo Gabriel Arnaud Ríos se retiró del lugar una vez que arribó el grupo de choque.

A paolaflores.org llegó la denuncia anónima de que los hombres que bloquearon la manifestación, son trabajadores del Parque Primavera y el Bicentenario, supuestamente amenazados para infiltrarse entre los manifestantes con la orden de detener la movilización por la fuerza.

Ante estos hechos, la familia ha solicitado la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la Fiscalía General de la República (FGR) para que este hostigamiento, así como el asesinato de Alejandro Leyva, no quede impune:
«Queremos reiterarles que somos personas de paz, que nuestra manifestación pretende ser una búsqueda de justicia y verdad que merece nuestro querido Alejandro, y lo hacemos desde el más genuino sentimiento de dolor que significa el perder a un ser amado de esta brutal forma. Sin embargo, la respuesta que obtuvimos el día de hoy nos deja solamente temor al interior de nuestra familia, por lo que pedimos que los sucesos del día de hoy no pasen desapercibidos y sean integrados a los procesos de investigación de la Fiscalía y que contribuyan a esclarecer los hechos.»




