Por Paola Flores
Llegó una nueva demanda laboral ante el Tribunal Laboral de Oaxaca. En ella se describe, entre otras cosas, el despido injustificado de un trabajador y hostigamiento. La empresa en cuestión hizo lo de siempre: obligó a uno de sus empleados a firmar hojas en blanco e incumplió con sus derechos laborales.
Nada nuevo.
Lo que ha sorprendido a quienes han conocido el caso es que se trata de la asociación religiosa Convivencia Cristiana de Oaxaca. Esta empresa familiar está envuelta en un litigio por faltar a las obligaciones mínimas que se esperan de una relación empleador-empleado, y aún más de una iglesia cristiana evangélica.
El pastor de origen alemán, y quien es el representante legal de la asociación, eligió no presentarse a la conciliación que se celebraron en el Centro de Conciliación Laboral, por lo que la demanda ha procedido.
Además se ha negado a reconocer los derechos de antigüedad laboral y los beneficios inherentes a la liquidación económica justa. Su ofrecimiento hasta ahora consiste en cubrir sólo el uno por ciento de lo que le corresponde al trabajador en cuestión.
En medio de todo esto la fe de las personas involucradas también se ha visto trastocada. ¿Qué pasa cuando un líder religioso falla o se corrompe? ¿Cuando no cumple con la expectativa de la encomienda a su cargo?
La Ley de Asuntos Religiosos y Culto Público advierte que es posible desviar de tal manera los fines de las asociaciones religiosas que estas pierdan o menoscaben gravemente su naturaleza religiosa.
Ejemplos hay varios a la mano. Uno de ellos lo presenta la periodista Soledad Jarquín Edgar en su libro Revelaciones de un crimen de Estado: impunidad, corrupción y complicidad. En él describe el quehacer del empresario y pastor evangélico Porfirio Montero Fuentes, quien incluso porta armas de fuego y es capaz de sobornar con tal de librar a asesinos de su castigo.
Otro caso que quedó en el aire fue el asesinato del pastor Alfrery Lictor Cruz Canseco en 2019. ¿El asesinato fue por razones religiosas? No parece ser el caso, nadie allegado a él o a la iglesia Fraternidad Cristiana, que dirigía, exigió una investigación a fondo. Los afectados por este hecho recibieron una compensación y el caso fue encarpetado en silencio.
¿Qué lleva a un pastor a ser asesinado en su auto frente a su congregación?
El artículo octavo de la Ley que pretende regular a las asociaciones de este tipo se lee que estas deberán abstenerse de perseguir fines de lucro o preponderantemente económicos.
En septiembre de 2019 una transmisión en vivo del medio CIO Información evidenció el desalojo de una una madre y sus tres hijos. La propiedad en cuestión fue entregada al pastor del Centro Cristiano Peniel, Víctor Manuel Escobar Velázquez con papeles falsos a cambio de “grandes bendiciones”.
El dinero y la fe, causa de los males que Jesús advierte en los evangelios.
Esta fue una razón por la cual el pastor Elías Betanzos, de la iglesia Centro de Alabanza y Proclamación, fue duramente cuestionado. En mayo pasado lo acusaron de proteger a presuntos defraudadores y de beneficiarse económicamente de la fe de las personas, cosa que él desmintió ante su congregación.
El ministro de culto también forma parte del Consejo de Empresarios Cristianos del Estado de Oaxaca (Copec); en 2021 uno de los miembros de este Consejo fue acusado de chantajear a empresas constructoras como funcionario de la Secretaría de las Infraestructuras.
Este tipo de irregularidades se repiten cada cierto tiempo. En julio de 2025, el medio Códices Oaxaca reveló que en la iglesia Comunidad Cristiana de México, los pastores Marino P. y Lulú N. pidieron a al menos 20 feligreses sus papeles para convertirlos en aviadores de la Policía Auxiliar, Bancaria, Industrial y Comercial.
A cambio de 200 pesos, las personas entregaron sus documentos y los dos líderes de la iglesia recibieron 12 mil pesos mensuales a nombre de ellos durante un año. Esto equivale a casi tres millones de pesos.
El caso no fue investigado por las autoridades y los feligreses fueron amenazados y silenciados.
En su libro Ética Cristiana, Miguel Núñez escribió que «El Dios de la Escritura es la base de la ética cristiana; por tanto, la forma en que Dios se ha revelado en Su Palabra debe ser el fundamento que determine la manera en que cada creyente ha de comportarse en la vida.»
Ante las evidencias y las historias documentadas sobre este tipo de líderes religiosos, a una no le queda más que rezar: Venga a nosotros tu reino, ese que no se corrompe.
