* La Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País se posiciona ante el fallo del Panel de Controversias del T-MEC
Por Paola Flores
Más de 300 organizaciones campesinas, indígenas, urbanas, de consumidores y grupos ambientalistas de casi veinte estados de la República mexicana, unidos en la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País (CNSMNP) coincidieron que bajo ninguna circunstancia un tratado comercial puede estar por encima de la soberanía de México.
Además, consideraron que el T-MEC y el fallo del panel protegen los intereses de las corporaciones transnacionales, en lugar de priorizar los derechos de la población mexicana o la sostenibilidad del medio ambiente.
Ante el fallo del Panel de Controversias del T-MEC que resolvió la disputa por el maíz transgénico entre Estados Unidos y México, la Campaña afirmó que un panel comercial no tiene la legitimidad ni la capacidad para evaluar las medidas adoptadas por un país para proteger la salud de su población, preservar su riqueza biocultural y salvaguardar el reservorio genético de un cultivo que, por su volumen de producción y diversidad de usos, es el más importante del mundo.
A lo largo de un año y medio, las autoridades mexicanas, según el fallo del panel, no lograron demostrar científicamente que el maíz genéticamente modificado es dañino. Tras este veredicto, México se ve obligado a revertir las barreras a las importaciones de maíz transgénico para consumo humano, de no hacerlo, estaría sujeto a sanciones comerciales.
La controversia inició, luego del decreto que el ex presidente, Andrés Manuel López Obrador emitió el 13 de febrero de 2023. Este Decreto fue precedido por otro que se publicó en 2020 y por otras políticas impulsadas por el gobierno entre 2018 y 2024 a través de las cuales se pretendía prohibir el uso de maíz transgénico para uso humano.
Esta medida encendió las alarmas del país vecino, debido al gran negocio que suponen las exportaciones del maíz estadounidense a territorio mexicano. En 2023, EU exportó a territorio mexicano alrededor de 18.6 millones de toneladas métricas, equivalentes a 5 mil millones de dólares. De enero a octubre de 2024, el valor de las exportaciones de maíz observó un valor de 4.8 mil millones de dólares.
Cabe mencionar que el panel está integrado por tres expertos en comercio internacional y aspectos legales vinculados con procesos comerciales. No son científicos, ni especialistas en salud pública o ambiental.
Ante ellos, el gobierno mexicano presentó ante el panel la información científica necesaria; mientras que Estados Unidos presentó investigaciones financiadas por la propia industria e incluso, panfletos publicitarios.
Ahora México tiene 45 días a partir del 20 de diciembre para adecuar sus políticas sobre el maíz transgénico, lo que implica dar marcha atrás al decreto emitido en febrero de 2023.
Este debate ha evidenciado deficiencias en los sistemas internacionales de evaluación de organismos genéticamente modificados y sus riesgos para la salud humana y ambiental.
La Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País exigió al gobierno de México que mantenga su postura firme en contra del maíz genéticamente modificado ante los intereses transnacionales y pidió a la sociedad no dejar de alzar la voz en defensa de nuestra soberanía, nuestra salud y patrimonio biocultural.




