Por Paola Flores
En un acto de defensa de su territorio y recursos naturales, la Asamblea General de Comuneros de San Pedro Tututepec determinó un rechazo total a la instalación del Centro Integral de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU).
Lo que el gobierno estatal y municipal presentan como una “política integral de vanguardia”, es visto por los habitantes locales como una amenaza que pretende convertir al municipio más antiguo de la Costa en el vertedero de destinos turísticos como Puerto Escondido y Huatulco.
Ausencia oficial
El pasado domingo 17 de mayo de 2026, se llevó a cabo una asamblea donde el gran ausente fue el presidente municipal, Éder Muñoz Peña. A pesar de haber sido formalmente invitado para explicar los alcances técnicos y ambientales del proyecto, su inasistencia fue calificada por los comuneros como una falta de respeto y una muestra de la irresponsabilidad con la que se maneja el tema.
«Si el interés de él era dar información, debió de haber llegado a tiempo», sentenciaron los asistentes, quienes recordaron que la tierra es propiedad comunal y no municipal, por lo que ninguna autoridad puede decidir sobre ella sin el consentimiento de la Asamblea.
La “revalorización” de 350 toneladas de basura ajena
Para los habitantes de Tututepec los números del proyecto son alarmantes. Su comunidad actualmente genera 50 toneladas de basura al día, pero el proyecto regional pretende que el sitio denominado “El Caballón”reciba hasta 350 toneladas diarias provenientes de toda la región.
Los comuneros denuncian que, si el municipio no ha podido dar mantenimiento adecuado a un tractor para el relleno sanitario actual, mucho menos tendrá la capacidad de gestionar el impacto de los residuos de otros municipios.
Los habitantes de comunidades cercanas como Chacalapa, La Pastoría, Los Llanos y El Espinal ya sufren las consecuencias de la mala gestión actual, denunciando incendios constantes y la recepción nocturna y clandestina de camiones de basura ajenos.
Alertan sobre amenaza irreversible al agua y la vida
La preocupación central de los defensores del territorio, concentrados en la Red de Defensoras y Defensores Comunitarios de los Pueblos de Oaxaca (REDECOM), es la contaminación de los mantos freáticos.
Ellos advierten que los lixiviados (líquidos tóxicos de la basura) se filtrarán inevitablemente al subsuelo, afectando el agua que consumen las familias y dañando permanentemente la fauna de las lagunas.
«¿Quién querrá comprar pescado de aguas contaminadas? ¿Quién querrá visitar un destino turístico que huele a desperdicio?», cuestionan, subrayando que el proyecto pone en riesgo la pesca, la agricultura y el ecoturismo, pilares de la economía local.
Ante esto, la comunidad dejó claro que no se oponen al progreso ni a la gestión de su propia basura, sino a la imposición de un centro regional que los convierte en el “tiradero de nadie”. La postura final de la Asamblea exige un proyecto de tratamiento de residuos exclusivamente municipal, operado con transparencia y respeto a la propiedad comunal.
Con la resolución tomada, los comuneros advirtieron que no se otorgará ningún documento de apoyo al presidente municipal para este proyecto. Para Tututepec, la defensa del agua y la tierra es un acto de amor que no está sujeto a negociaciones políticas ni a promesas que sólo benefician a intereses externos.





