Por Paola Flores
En los barrios de La Ferrería y San José, en San Agustín Etla, Oaxaca, se gestó una historia que desafía las fronteras entre lo silvestre y lo doméstico. Tita, una coyota que llegó a la comunidad alrededor de 2021, se convirtió en el centro de una compleja red de relaciones vecinales, debates sobre la fauna urbana y, finalmente, en la protagonista de un proyecto cinematográfico que busca reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza.
Aidee Camacho y Fausto Luna, los realizadores del cortometraje: Tita: Amor feral contaron a paolaflores.org que el origen de Tita es un enigma. Existen diversas versiones, algunas sugieren que pudo haber sido traída por alguien, incluso existen fotografías de ella cuando era cachorra con sogas al cuello, pero no hay una versión confirmada. Sin embargo, pese a este inicio incierto, Tita logró sobrevivir y adaptarse a la vida en San Agustín durante casi tres años.
En su estancia, Tita no solo convivió con los vecinos que la alimentaban, sino que se integró a manadas de perros locales, con quienes jugaba y se acompañaba. Este vínculo con los caninos influyó en su comportamiento: Tita comenzó a pedir alimento presionando suavemente los tobillos de las personas.
Algunos vecinos organizados la acogieron y se fijaban de ella y la alimentaban, sin embargo, la presencia de un animal feral en crecimiento generó divisiones. Mientras algunos vecinos la protegían, otros se quejaban ante el municipio por el temor de posibles cruzas con perros durante su periodo de celo.

Las autoridades, a través de instituciones como la Profepa, intentaron reubicarla en varias ocasiones sin éxito, ya que Tita había aprendido a evitar a quienes intentaban capturarla.
Aidee y Fausto explicaron que su interés nació de esta convivencia peculiar. Lo que comenzó como grabaciones caseras y fotografías en 2022 se transformó en un reto cinematográfico de tres días para la plataforma Docs MX en 2023.
«No queríamos exotizar al animal, como si fuera un canal de National Geographic», comentó Fausto en la entrevista. «El objetivo era contextualizar la discusión alrededor de ella y las decisiones, a veces basadas en mitos o fetiches, que atraviesan la presencia de un coyote en una comunidad». Actualmente, los realizadores trabajan en una versión extendida (un mediometraje) que profundizará en los detalles de su historia mediante diversas técnicas narrativas.
En mayo de 2025, el destino de Tita cambió drásticamente. Tras haber parido seis cachorros híbridos, la coyota, debilitada y con la necesidad de alimentar a su camada, entró a la casa de una vecina que la había conocido desde pequeña. En un momento de vulnerabilidad, las autoridades lograron acorralarla y llevársela. Según indagaciones de los realizadores, fue trasladada a una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) en Unión Zapata. Sus cachorros fallecieron y el estado actual de Tita es incierto.
La historia de Tita puede conocerse este 14 de agosto en el Museo Infantil de Oaxaca (MIO), ubicado en la antigua estación de ferrocarriles, como parte del festival Acción Corto Oaxaca. la función está programada para las cinco de la tarde.
A la par se presenta una exposición fotográfica en Ti-Jaus Casa Corazón, en San Agustín Etla, como parte del Festival Internacional Fotoseptiembre 2026.






