*Por el derecho a una alimentación sana y nutritiva

Por Paola Flores 

Ana Xhopa es la artista detrás de la campaña Oaxaca Sin Chatarra. Con murales en varias regiones del estado promueve una alimentación sana y nutritiva para los niños, niñas y adolescentes. En San Andrés Huayapam ahora luce uno dedicado al tejate. 

En entrevista, Ana contó que sus creaciones buscan representar el sistema agroalimentario de los pueblos de Oaxaca y como puede haber alternativas a la comida chatarra a través de lo que se produce a nivel local.

“A través de la cocina tradicional, de las bebidas y dulces tradicionales, se puede sustituir la comida chatarra”, aseguró. Este es el segundo ciclo de murales en el que participa. Su arte se aprecia en fachadas de la Sierra Norte, en Valles Centrales y en el Istmo de Tehuantepec. 

Para ella lo más importante es mostrar el impacto de las redes comunitarias ante la crisis climática que enfrentamos: “Yo quiero que se sepa lo importante que son sus prácticas alimentarias, mostrar que son una forma de resistir ante el cambio climático, creo que es una gran herramienta para luchar contra esto.”

El mural que realizó en San Andrés Huayapam fue revelado el 19 de mayo pasado. Le tomó quince días terminar la imagen donde puede observarse a la tejatera Yesenya Ruiz Hernández, una de las mujeres más longevas de la comunidad, sosteniendo una jícara de tejate. También aparecen los niños: Mía Isabel Cruz y Max Emanuel Pacheco Matías. 

Los niños son una parte fundamental en el trabajo que Ana realiza, siempre los invita a pintar con ella. En este caso, también los pinto a ellos. Además la campaña incluye una serie de talleres en las primarias de la comunidad.

Héctor Jesús García, regidor de Salud de Huayapam dijo que el mural durará muchos años, “el mensaje que transmite es fundamental, es por una alimentación sana, yo recuerdo como mis papás me contaban de como se alimentaban antes, a veces decimos que era una alimentación muy pobre, pero sin embargo, hoy nos damos cuenta que no, ellos eran más ricos que nosotros porque todo lo que cosechaban lo consumían y por eso crecieron saludables.”, precisó. 

Mauricio del Villar, coordinador de la Campaña Oaxaca sin Chatarra consideró  que los murales reflejan esperanza, pero también retos, “porque creemos que los primeros cambios tienen que venir de la casa”. 

Detalló que esta campaña tiene que ver con el cuidado de la vida. Desde 2017 México padece una pandemia de diabetes. Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública los niños y niñas nacidos a partir de 2010, uno de cada dos, puede tener diabetes. 

La alimentación chatarra, basada en la ingesta de productos empaquetados, procesados y azucarados -explicó- generan un gasto anual de 90 mil pesos en la atención de personas con diabetes enfermas por el consumo de estos productos.

Hoy en día México es el país que más refresco consume; en promedio 165 litros por persona al año, casi medio litro de refresco por persona, contando a los niños. 

“La historia de nuestra alimentación ha cambiado y no para bien, a veces pensamos que los alimentos empaquetados son los buenos, pero nos han causado mucho daño a la salud”, agregó. 

El mural de Ana tiene un mensaje claro: Tejate sí, refresco, no. 

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