La cita es en Boogie Café, ubicado en la calle de Libres número 209
Por Paola Flores
El escritor y periodista Rodrigo Islas Brito define lo “maldito” no solo como una característica intrínseca de la poesía que nace “de adentro hacia afuera”, sino también como un pretexto identitario para cuestionar el sistema y ejercer el derecho a decir las cosas.
Esas son algunas de las reflexiones detrás del Primer Maratón de Poesía Maldita, organizado para este sábado 28 de febrero, en el centro de la ciudad de Oaxaca. Para ese día se planea una jornada de más de ocho horas de actividades artísticas y literarias en Boogie Café, ubicado en la calle de Libres número 209.
La poesía como respuesta a la realidad
El evento, impulsado por Islas Brito y el promotor cultural Eric Joch, entre otros surge como un espacio de expresión ante los tiempos complicados que atraviesa la entidad.
Para Eric este maratón busca «disolver la pesadumbre de lo cotidiano y el miedo social provocado por eventos recientes, utilizando la poesía como un vehículo de acercamiento inmediato entre ciudadanos.»
Un programa diverso y abierto
El maratón no se limitará exclusivamente a la lectura de versos. La programación incluye: Una invitación para que cualquier persona del público comparta sus textos o lecturas favoritas; un taller de escritura de poesía a cargo de Jeovanny Elorza y la charla La rebeldía de lo maldito, con la participación de periodistas y escritores como Paola Flores y Miguel Ángel Vázquez.
Además de una presentación de títeres de la compañía Pelo de Gato, una exposición fotográfica; un diálogo sobre la gentrificación con el NODO Oaxaca; adaptaciones sonoras de Zapotech- mixtech y participaciones musicales diversas.
Cultura desde el tequio y la autogestión
Uno de los pilares de este maratón es su carácter autogestivo, alejándose de las instituciones oficiales que, según los organizadores, han caído en un folclorismo barato. Joch describe la organización como un tequio cultural, donde cada participante aporta sus propios recursos y medios para generar actividades sin necesidad de tocar puertas gubernamentales.
El evento cuenta con el respaldo de proyectos locales como la Librería El Burrito, la Librería Ático y la Pulquería Mictlán, quienes se han sumado para asegurar que los libros y la música sean ejes centrales de la jornada.
La invitación está abierta a todo el público que desee ser escuchado o simplemente disfrutar de una tarde de subversión artística en Oaxaca.




