Redacción

En un cruce entre lo íntimo y lo político, Oaxaca Cine Móvil regresa este miércoles 12 de agosto para presentar Una sombra oscilante, ópera prima de la cineasta y artista visual chileno-argentina, Celeste Rojas Mugica. La cita es a las siete de la noche en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB).

Esta obra que dialoga directamente con la imagen fija y el archivo, es un viaje sensorial grabado en 16mm y Super8, donde la directora se sumerge en el archivo fotográfico de su padre. Él, fotógrafo y militante del MIR (Movimiento de la Izquierda Revolucionaria) en los años 70 y 80, vivió un prolongado exilio que dejó tras de sí una estela de imágenes que ahora su hija busca resignificar.

Una sombra oscilante no es solo un documental sobre el pasado; es, según su descripción, un lenguaje lúdico construido desde la oscuridad. En este espacio, Rojas Mugica busca conectar con la figura paterna para reflexionar sobre la densidad de la lucha política, las huellas del horror y la posibilidad de imaginar futuros distintos, “fuera de campo” de la historia oficial.

Explorar el límite de la memoria

Celeste Rojas Mugica, quien cuenta con una sólida trayectoria en la investigación de las relaciones entre memoria, violencia y territorio, propone en esta cinta un ejercicio fronterizo entre la ficción y el documental. La obra llega a Oaxaca tras haber recibido el apoyo de fondos internacionales como el Hubert Bals Fund y el INCAA, y de haber recorrido festivales de prestigio como San Sebastián y FICUNAM.

La proyección, según los organizaciones de Oaxaca Cine, busca abrir un espacio de especulación colectiva sobre qué es lo que sigue ardiendo en las imágenes de archivo y qué respuestas pueden ofrecernos ante la incertidumbre contemporánea.

La entrada será libre con un donativo voluntario.

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