El OCCAMA denunció que el gobierno estatal y la Conagua buscan acelerar una obra que carece de sustento ambiental y social.
Por Paola Flores
El futuro hídrico de Oaxaca está en el centro del debate público. Las autoridades anunciaron el inicio “inmediato” de la construcción de la presa Mujer Solteca (antes Paso Ancho y Margarita Maza); mientras el Observatorio Comunitario del Agua y del Medio Ambiente (OCCAMA) prepara un amparo para detenerla.
El director general del Organismo de Cuenca Pacífico Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Julián Rubén Ríos Ángeles, aseguró que el proyecto avanza sin obstáculos y con el aval de las comunidades, pero las 28 organizaciones que integran el Observatorio la califican como “un desastre anunciado”.
Río Ángeles informó que la construcción iniciará en los próximos días tras concretarse la adjudicación de los contratos de obra y supervisión. Según el funcionario, el gobierno anticipa una movilización inmediata de maquinaria pesada, personal especializado y equipo hacia la zona de ejecución.
En contraste, el OCCAMA denunció que el inicio de los trabajos es una acción totalmente ilegal. La obra arranca sin contar con un Dictamen Favorable a la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ni permisos de cambio de uso de suelo.
Van por amparo para detener la obra
Además confirmó que presentarán un juicio de amparo basado en el derecho a un medio ambiente sano para detener el proyecto. Las organizaciones proponen, en su lugar, una estrategia integral que priorice la cosecha de lluvia, la reparación de fugas en la red actual (que pierde el 40% del agua) y la reforestación de zonas de recarga.
Mientras Conagua planea iniciar en los siguientes días las obras de desvío, especialistas del OCCAMA advirtieron que este es un “pésimo momento”, debido al comienzo de la temporada de lluvias.
La movida institucional, es percibida por los activistas como una posible estrategia para asegurar recursos económicos antes de que la obra enfrente problemas técnicos.
Costos duplicados
Es importante señalar que al momento de licitar la obra, su precio se duplicó, pasando de 7 mil 775 millones a 15 mil 944 millones de pesos. Los integrantes del observatorio señalaron con anterioridad que este tipo de megaproyectos suelen terminar costando un 50% más de lo presupuestado y tardando el doble de tiempo en concluirse.
Mauricio del Villar, del Foro Oaxaqueño del Agua, explicó además que el fallo de la licitación solo comprende la construcción de la presa, «pero si le restamos eso a los 15,000 millones, hay todavía 12,000 millones de presupuesto que no se sabe en qué se va a invertir.»
Asimismo, el OCCAMA desmintió la existencia de un consenso social legítimo. Mauricio cuestionó la validez de la supuesta consulta, señalando que comunidades que se verán afectadas por el paso del acueducto y aquellas situadas “río abajo” han sido ignoradas, violando el derecho a la consulta indígena previa, libre e informada.
Una falsa solución
Para los especialistas trasladar agua a más de 100 kilómetros para inyectarla en una red de distribución que pierde más del 40% del líquido por fugas es ineficiente y costoso: “una falsa solución”, dijeron.
Juan José Consejo Dueñas del Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca A.C., destacó la incongruencia hidrológica: mientras en los Valles Centrales caen 80 metros cúbicos por segundo de lluvia, el gobierno pretende gastar miles de millones para traer solo 1 metro cúbico por segundo mediante la presa.
En conferencia de prensa, representantes de las 28 organizaciones que integran el Observatorio denunciaron que el gobierno estatal y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) buscan acelerar una obra que carece de sustento ambiental y social.
¿Quién construirá la presa?
La licitación fue adjudicada a GAMI Ingeniería e Instalaciones S.A. de C.V. (en conjunto con Desarrollo y Construcciones Urbanas), empresa con un historial de obras inconclusas en Oaxaca. Entre ellas destacan el proyecto del Citybús en el gobierno de Gabino Cué —vinculado a un proceso penal por presunto peculado— y el Foro Huatulco, que quedó abandonado a pesar de una inversión de 322 millones de pesos.
Durante la administración del presidente, Andrés Manuel López Obrador también construyó el rompeolas de Salina Cruz y de la Línea 3 del Tren Maya que se descarriló a 100 días de su inauguración.
Las presas son obsoletas
Cabe señalar que en Europa y Estados Unidos se están desmantelando cientos de presas por sus altos impactos, «por lo que resulta contrario a la lógica de los países “industrializados” que en Oaxaca se vaya a construir una», aseguróConsejo Dueñas
Actualmente el gobierno de Salomón Jara presume que el sistema hídrico actual ya produce 850 litros por segundo, el Observatorio cuestiona la necesidad de la presa si la meta es llegar a 1,000 litros, especialmente cuando no se ven inversiones en obras de infiltración de acuíferos o cosecha de lluvia.
Resistencia y alternativas locales
Frente a esta torpeza institucional; el OCCAMA propuso un plan integral que incluye:
- La renovación de la red de agua obsoleta.
- El rescate real de los ríos Atoyac y Salado.
- La protección de zonas de recarga y el fomento a la cosecha de lluvia.
El equipo jurídico dijo que este no es un hecho consumado: «estamos haciendo las acciones legales para detener ese proyecto», concluyeron.




