Por Paola Flores
Para el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) no hay futuro. El fin llegó hace tiempo, mucho antes de que la Consejería Jurídica del gobierno del estado abrogara el comodato sobre el inmueble. Antes, incluso, del largo litigio entre los trabajadores y la Asociación Amigos del MACO.
Quizá su fin o el principio de éste data del 2013, cuando su fundador, Francisco Toledo se retiró del proyecto y exigió la renuncia de los tres integrantes de la mesa directiva de Amigos del MACO: Rubén Leyva, Luis Zárate y José Villalobos.
Así que no, el MACO ya no tiene futuro. En cambio, el Museo de Arte Contemporáneo y de las Culturas Oaxaqueñas (MACCO) está naciendo. En medio de un parto un tanto atropellado, con dificultades y cuestionamientos, hereda el acervo de su antecesor, pero sólo eso. El logo y el nombre quedó en manos de los Amigos.
El secretario de Cultura, Víctor Cata, concedió una entrevista para responder sobre este espacio que el pasado 23 de mayo pasó a estar bajo la tutela de la Secretaría que dirige y explicó algunos detalles sobre esta transición. Dijo que está al tanto sobre las dudas que los cambios han despertado en las redes sociales y la comunidad artística. Y aseguró que como autoridad pública, respetan el origen del MACO:
Piensan que va a ser algo de artesanías, algo alejado de lo contemporáneo. Nosotros como Secretaría somos respetuosos del origen del MACO de porque fue creado. Fue creado como un centro para dar a conocer lo que está sucediendo en el área de la plástica oaxaqueña, pero también con una visión universal y nacional.
Lo de Culturas Oaxaqueñas es un reconocimiento al origen e identidad de tantos pintores oaxaqueños que están inspirados en la cosmogonía, en la visión, en todo lo que representan las culturas de nuestro estado. Estamos muy cerca de ese espíritu. No estamos alejados de cómo fue creado el MACO.
Entonces, en cuanto a este temor que tienen sobre si va a ser artesanía, yo ahí lo que veo también es un racismo y discriminación, como si la artesanía fuera lo peor que hay. Yo sigo la linea del maestro Guillermo Bonfil Batalla no hay alta ni baja cultura, sólo hay cultura.
El 9 de junio pasado, la Seculta lanzó una convocatoria para el rediseño del logo del MACCO, dejando atrás el que propuso Vicente Rojo en 1992 cuando el MACO abrió sus puertas. El ganador de la convocatoria obtendrá una remuneración económica de 20 mil pesos. Sobre esto, explicó:
Tanto el logo del MACO como el nombre está registrado ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial y los titulares son los Amigos del MACO, y ellos no van a ceder los derechos, entonces yo como Secretaría de Cultura no puedo abrir un espacio usando un logro y un nombre cuya propiedad lo tiene otra persona, otra institución porque me va a generar un problema para abrir.
Para abrir necesitaba ver con que nombre arrancar y tenía que ser un nombre que no se separara del espíritu, porque no solamente es el nombre sino el espíritu con el que fue creado el MACO, no podía yo partir de que fuera un instituto de arte contemporáneo porque ya cambia las siglas, ni que fuera un centro de arte contemporáneo porque también ya cambia las siglas, entonces ¿cuál era el nombre más cercano? Pues era el Museo de Arte Contemporáneo y de las Culturas Oaxaqueñas.
La Seculta cuenta con 30 días para terminar con el proceso de entrega recepción del inmueble en Alcalá 202 y para cotejar el acervo que recibió de los Amigos, que insistieron (hasta el litigio) en conservarlo.
Se me entregó un listado de las obras dentro de Alcalá 202 y también del mobiliario, a partir de que se me entregó tengo la tarea de cotejar que estos materiales que aparecen en el listado, realmente estén de manera física. Me puse en contacto con el Instituto Nacional de Artes y Literatura, ellos tienen el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble, ellos son especialistas y ya están trabajando en el museo. Yo establecí varias rutas, también vino el Instituto del Patrimonio Cultural del Estado de Oaxaca, para que nos diga en que estado está la infraestructura del edificio. Quiero hacer una labor exhaustiva.
Una vez que concluyan los 30 días ya tendré un informe con datos y pruebas concretas. El otro listado que se me entregó es del contenido de lo que llaman “La Bodega” que está en la calle 21 de marzo en la colonia Unión y Progreso y en otro espacio conocido como El Chamaco, ambos inmuebles están bajo resguardo de la Fiscalía por lo que había que solicitarse el acceso. Y siempre vamos acompañados de un ministerio público. Y pues estamos en esta etapa de cotejo del acervo.
Sobre la deuda que se tiene con los ex trabajadores del MACO, Víctor Cata dijo que ellos están conscientes que no tienen un vínculo laboral con la Seculta.
Eso es con los amigos del MACO. Siete de los ex trabajadores llevaron su caso ante Conciliación y Arbitraje y sigue el proceso. Nosotros no podemos recontratarlos ni restituirlos porque nunca tuvimos un vínculo laboral con ellos, respetamos su lucha, pero la deuda la contrajeron con los Amigos del MACO.
Siempre se le dio un fondo al MACO de cuatro millones para uso exclusivo de exposiciones, creo que hubo detalles ahí y por eso desde 2019, me parece, se suspendió el fondo porque no se utilizó para lo que se estaba destinando.
Agregó que ha gestionado tres millones 700 mil pesos para atender gastos de operación, pago de trabajadores y para arrancar con las exposiciones de este año.
Esto es para que arranquemos y a finales del año, me toca hacer el Programa Operativo Anual y ahí voy a incrementar este fondo, a partir de conocer propuestas y planificar que es lo que vamos hacer en 2025.
Luego de estar cerrado por tres años el espacio que otrora fue la Casa de Hernán Cortés, presenta visibles signos de descuido.
Estamos limpiando las salas, limpiando los pasillos, salieron 25 centímetros de hojas acumuladas en el techo, estamos en el proceso de impermeabilizar, ya se reactivó el internet, la telefonía. Es una labor simultánea a las obras. En su momento daremos a conocer más detalles.
Así el nacimiento del MACCO.





