Por Paola Flores
Este lunes, pobladores de la Tercera Sección de San Pablo Huitzo, Etla, iniciaron una protesta pacífica con la toma de la caseta de cobro, permitiendo el paso libre a los automovilistas para exigir una solución inmediata a la grave contaminación generada por Caminos y Puentes Federales (CAPUFE).
Desde el mes de marzo y abril, la comunidad ha denunciado la acumulación masiva de basura y el desbordamiento de aguas negras hacia los arroyos locales. A pesar de haber sostenido más de 10 mesas de diálogo con dependencias federales y estatales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat); la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la propia CAPUFE, los manifestantes aseguran que la paraestatal ha hecho caso omiso a los acuerdos pactados.


Colapso de la planta de tratamiento y focos de infección
Uno de los puntos más críticos es el estado de la planta de tratamiento de aguas residuales de la caseta. Según los inconformes, la planta tiene una capacidad técnica de apenas 20 metros cúbicos, lo cual resulta insuficiente para procesar los desechos de las seis mil a nueve mil personas que transitan diariamente por el lugar, cifra que aumenta significativamente en periodos vacacionales.
Como consecuencia, las aguas fecales se desbordan a escasos metros del arroyo que alimenta el bordo de Cañada Corazón, el cual nutre los pozos de agua potable de la comunidad. Estudios realizados recientemente han confirmado niveles alarmantes de contaminación por E. coli en dichos pozos, algunas cepas de esta bacteria, pueden causar infecciones diarreicas, representando un riesgo directo para la salud de los habitantes.
Basureros clandestinos y quema de residuos
Durante un recorrido por la zona, los pobladores evidenciaron la presencia de residuos de manejo especial: neumáticos abandonados, láminas oxidadas y material de construcción; así como acumulación de asfalto (chapopote), aceites e hidrocarburos que se filtran a los mantos acuíferos.
También evidenciaron que el personal administrativo de CAPUFE realiza la quema de basura en agujeros a cielo abierto, sin ningún tipo de separación de residuos.
Además, se reportaron tuberías de aguas negras rotas y la falta de letrinas adecuadas para los trabajadores, quienes terminan realizando sus necesidades fisiológicas en la barranca.

Los habitantes señalan que CAPUFE se había comprometido a un plan de limpieza de cañadas tres veces por semana y a iniciar trabajos de remediación en mayo y junio, promesas que hasta la fecha no se han cumplido.
Ahora la comunidad exige una auditoría ambiental. Los pobladores advirtieron que mantendrán la toma pacífica de la caseta hasta que las autoridades de CAPUFE presenten soluciones concretas.




