Su madre, la periodista Soledad Jarquín ha exigido justicia por casi 100 meses consecutivos.
En una conmemoración enmarcada por 867 cruces que representan a las mujeres asesinadas en Oaxaca, desde el feminicio de la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín el dos de junio de 2018, su madre y activistas denunciaron que el Estado perpetua la impunidad que ya trasciende sexenios.
Con la voz firme tras 96 meses de exigencia, Soledad Jarquín describió el dolor de la ausencia frente a la indiferencia institucional: «Las carpetas de investigación hoy se encuentran empolvadas, desquebrajadas o llenas de humedad en algún edificio de la burocracia», denunció.
«Son más de 35 mil días y más de 840 mil horas donde hemos visto como el tiempo se vuelve implacable verdugo»
Jarquín enfatizó que la impunidad en el caso de su hija es absoluta, ya que no solo no hay justicia por el feminicidio, sino que tampoco se ha sancionado el robo del equipo fotográfico ni los delitos electorales vinculados al caso. «La impunidad castiga a las víctimas… la justicia ha preferido cerrar la puerta a la verdad por miedo, complicidad, fraternidad o corrupción», sentenció.

En Oaxaca la impunidad se hereda; esperan la justicia internacional
Ante el cierre de puertas y la negación sistemática de derechos en México, donde el 95 por ciento de los feminicidios quedan impunes, el caso de María del Sol ha llegado a instancias internacionales,. Actualmente, se espera una resolución de fondo por parte del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Al respecto, Yésica Sánchez Maya, activista y parte de Consorcio Oaxaca explicó que en Oaxaca la impunidad se hereda: mientras en las conferencias mañaneras el gobierno de Salomón Jara critica al sexenio anterior por corrupción, ante la instancia internacional defienden las actuaciones del gobierno de Alejandro Murat en el caso María del Sol.
Y el fracaso en ambas administraciones es idéntico: bajo el mandato actual del gobernador Salomón Jara Cruz, se simulan avances reclasificando feminicidios como simples homicidios para maquillar las cifras, una práctica similar al de su antecesor, el priista, ahora morenista, Alejandro Murat.
De obtenerse una resolución favorable de la CEDAW, esta fincaría responsabilidad directa al Estado mexicano por las acciones y omisiones que han impedido el acceso a la verdad y la justicia durante los últimos ocho años.
En 2025, Soledad Jarquín publicó su libro: Revelaciones de. un crimen de Estado: impunidad, corrupción y complicidad, ahí da testimonio de esta búsqueda de justicia. Allí escribió:
«La memoria de tu existencia sigue intacta a pesar de que el dolor nos rompe los huesos del alma.»




