Por Paola Flores

En enero de 1994 la insurrección indígena en Chiapas configuró un nuevo horizonte ideológico, lingüístico y visual. La lucha de las comunidades por justicia y dignidad persiste hasta hoy.

Las imágenes que integran la exposición 30 años del EZLN: memoria de una lucha en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB) nos permiten volver a mirar los primeros días de ese suceso. 

A 30 años del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), los fotógrafos Patricia Aridjis, Ángeles Torrejón, Marco Antonio Cruz, Antonio Turok, Raúl Ortega, Alberto Ibáñez El Negro y Juan Carlos Reyes reúnen más de 40 fotografías del movimiento que le dio la vuelta al mundo. 

Para el fotoperiodista Alberto Ibáñez la conquista más importante del EZLN fue su eco internacional: “El mundo se dio cuenta de las injusticias que existen en este país”.

En una visita guiada por esta muestra, cuenta que los indígenas zapatistas hicieron un llamado a la sociedad internacional, denunciaron las injusticias y desigualdades que padecían y lograron ser vistos de una forma distinta. 

Ibáñez recuerda que en ese entonces la información no fue imparcial, fue siempre a favor del gobierno. “Somos pocos los que realmente contamos lo que sí sucedió porque los medios oficiales contaban todo muy distinto. Algunos aprovechaban un movimiento de algún zapatista y eso sacaban en la televisión.” 

Pese a ello, al reflexionar sobre la relación entre los indigenas rebeldes del sureste mexicano y la fotografía, el subcomandante Marcos escribió: “El ojo del fusil obligó al ojo de las cámaras a mirarlos de otra forma. Son hoy ejemplo de resistencia y dignidad que la humanidad había olvidado, que había perdido, que ha vuelto a encontrar”.

Foto: Raúl Ortega
Alberto Ibáñez explicando la exposición. Foto: Cortesía del CFMAB

Fausto Nahúm Pérez, director del CFMAB explica que las fotos fueron cuidadosamente seleccionadas, “no queríamos saturar de imágenes porque eso puede llegar a ser un poco confuso, elegimos y creo que éstas muestran momentos muy relevantes.”

A lo largo de tres salas en el Centro Fotográfico se pueden observar los rostros de los jóvenes, niños, mujeres e incluso del comandante Marcos fumando su famosa pipa. La exposición 30 años del EZLN: memoria de una lucha puede ser visitada hasta el 3 marzo de este año.

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