Por Paola Flores 

72 girasoles enmarcan una manta donde se lee: Oaxaca Feminicida. Este nueve de junio, domingo gris en la ciudad capital, la periodista Soledad Jarquín Edgar conmemoró seis años de lucha, seis años de buscar justicia por el feminicidio de su hija, María del Sol Cruz Jarquín y 72 meses de impunidad. 

El dos de junio de 2018, durante el proceso electoral que irguió al presidente, Andrés Manuel López Obrador, como ganador absoluto, María del Sol fue asesinada en Juchitán de Zaragoza, en el Istmo de Tehuantepec. 

Ahora se sabe que las primeras investigaciones de esa madrugada en la que las balas le arrebataron la vida, a Sol, a la candidata a segunda concejal de Juchitán por el Partido Revolucionario Institucional, Pamela Terán y a su chofer, Adelfo  Guerra, estuvieron plagadas de irregularidades y corrupción. 

La gravedad de la omisión en el caso de María del Sol, constituye un crimen de Estado, declaró Soledad Jarquín en el mensaje que ofreció hoy frente a la iglesia de Santo Domingo de Guzmán. 

Precisó que son tres los fiscales que han conocido de los hechos. El primero, Rubén Vasconcelos Méndez “fue el responsable de fincar los cimientos para que todos juntos cometieran el crimen de Estado, en sus manos estuvo el saqueo de pruebas periciales de la carpeta de investigación, entonces por homicidio calificado, y aun cuando supo de nombres de posibles autores intelectuales y materiales se negó a ordenar las investigaciones necesarias, incluso ocultó la información, como lo afirmó un funcionario cercano a él”, detalló. 

El segundo Arturo Peimbert Calvo optó por solicitar el sobreseimiento de la carpeta de investigación de manera parcial tras encontrar, lo que llamó, 40 “errores”. Al tiempo de abrir una nueva carpeta por el delito de feminicidio de Pamela y María del Sol y homicidio calificado en el caso de Adelfo. “Y cuando digo abrir una nueva carpeta solo se trató de eso. Nadie más investigo”, lamentó. 

Y el actual fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla se declaró imposibilitado de emprender la investigación ante la falta de pruebas y porque había pasado ya mucho tiempo, “lo que revela las carencias profesionales y científicas de la institución y su personal.”

En diciembre pasado la Fiscalía del Estado de Oaxaca determinó cerrar definitivamente la investigación, dejando el caso en la impunidad.

Oaxaca Feminicida. Foto: Paola Flores

Soledad Jarquín afirmó que las 13 balas que asesinaron a su hija se han multiplicado con el actuar de funcionarios y funcionarias de todos los niveles de gobierno y de los diversos poderes del Estado: “En estos dos mil 198 días sin María del Sol, hemos tenido que transitar en medio de todos esos agravios, hemos sido revictimzadas y la falta de resultados se han traducido en tortura para nosotras, la familia, vivimos con incertidumbre ante la ausencia de la verdad.”

Hizo un llamado al Congreso de Oaxaca para llamar a rendición de cuentas a la fiscal “especializada” en delitos electorales, Esther Araceli Pinelo López y el fiscal anticorrupción. Jorge Emilio Álvarez Iruegas, quienes cumplen siete años en el cargo y reiteradamente han ignorado las demandas de justicia y “han sido complacientes con los señores poder o de los poderes.”

María del Sol fue enviada a Juchitán en 2018 cuando se desempeñaba como jefa del departamento de Comunicación Social, de la Secretaría de Asuntos Indígenas, cuyo titular era Francisco Montero López, quien condicionó a la joven fotógrafa para cubrir la campaña de su hermano Ageo, candidato a edil de Juchitán de Zaragoza.

Hasta el momento ninguna persona, ni los autores materiales ni los intelectuales han recibido castigo alguno. Los testigos que tenían información pertinente, murieron. Yésica Sánchez Maya de Consorcio para el Diálogo Parlamentario dijo que la apuesta nunca fue la justicia, sino la impunidad. Ahora ya no es viable reabrir una investigación, ya no existen los elementos.

El ex gobernador, Alejandro Murat, cómplice y perpetrador de la impunidad sistemática en el caso de María del Sol, es senador electo por Morena. Y el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz “ni nos ve ni oye”, señaló Soledad Jarquín: “Esa es su política de estado con las madres que buscamos justicia para nuestras hijas y las organizaciones que nos acompañan y por esa conducta es corresponsable de la condición de discriminación contra las víctimas, contra nosotras y contra la sociedad oaxaqueña.”

Tu opinión es importante